miércoles, 31 de agosto de 2011

CAPÍTULO 7, LUNA LLENA


Capítulo 7: “Esme Island” (Narrado por Renesmee)

Clavaba los ojos en el mar interminable. Era casi medianoche. Rose y Emmet estaban adentro. No quería molestarlos. Además, no podría dormir. No lo hacía desde la semana pasada. Llegué aquí hace cinco días y la única cosa en la que podía pensar era en Jacob. Estaba siendo consumida por todos estos sentimientos de tristeza y cólera. Nunca antes había experimentado semejante pesar. Para ser honestos, nunca me había sentido tan humana. Tan metida en mis pensamientos. Solía ser una chica bastante centrada y con los pies bien puestos en la tierra. Solía serlo. Parecía un adulto en mi forma de pensar y actuar (excepto por todo el rollo de los chantajitos). Pero ahora, era como si fuera una estúpida adolescente pasando por una crisis de identidad, como los personajes que leía en libros. Realmente conocía a muy pocos adolecentes. Definitivamente ninguno era mi amigo. Aparte de mi familia y la manada, no tenía a nadie más. No fui a la escuela en absoluto, por mi problema de crecimiento. Papá me enseñó en nuestra casa. Tengo que decir que era un maestro excelente. En estos diez años de la vida sabía más cosas que las que mis padres supieron alguna vez. Pero el ser niña prodigio para los estudios no me convertía en niña prodigio para la vida. Todo lo contrario. Al parecer era una reverenda idiota en cuanto a cuestiones de amor.
Disfrutaba leer. Había leído todos los clásicos y como unos mil libros más de todas las clases. Creía saber. Creía entender, pero ahora me perdía en la oscuridad. Era como una novela. Siempre critiqué a los personajes de literatura que sufrían, sin razón aparente o por cosas de amor. Como “Madame Bovari”, por ejemplo. Pensaba que era insulsa, porque todas las decisiones que tomó, la llevaron a un final horrible, solitario y trágico. Y ahora, yo era uno de esos personajes. Estaba siendo sumamente dramática. No podría ayudarme a mí misma esta vez. No analizaba mis ideas como solía hacerlo. Era una adolescente que lucía como una "mujer" de 18 y que en realidad tenía 10 años. ¡Qué desastre! Todo era tan confuso. 
Amaba tanto a Jacob. Él me enseñó el verdadero concepto de amor. Estaba herido y aislado. Deseaba más que nada en el mundo estar con él, pero aún no podía regresar. Mi mundo andaba de cabeza. Extrañaba mucho a mi familia, también. Éste era mi quinto día aquí y ya añoraba a mamá y papá. Pero sobre todo, añoraba a mi licántropo. No sabía cómo estar sin él. ¿Sería demasiado loco considerar a mi regreso ser su amiga y nada más? ¿Aún si tuviese que verlo con ella? ¿Aún si eso quebrantara mi alma completamente? No, sabía que no podría aguantar eso. Excepto que sí tenía que regresar en algún punto. ¿Qué iba a hacer? ¿Cómo iba a confrontar este martirio? Muy probablemente le diría a Jake que sí, que sí seríamos amigos, aunque eso me llevara literalmente a la muerte. Sí. Debía estar cerca de él, aún de esa manera... eso si es que me tomaba de nuevo, porque las cosas que le dije seguro lo lastimaron profundamente.
Me perdí completamente en mis razonamientos absurdos y, de la nada, una sombra apareció entre las palmeras. Me puse de pie.
-¿Rose?, ¿Emmet? –pregunté.
-No –la voz sonó familiar. Más familiar de lo que debiese.
-Es Shawn, de hecho. ¿Te asusté?
-¡Por Dios! ¿Qué haces aquí? –dije casi susurrando. Supe que mis tíos me podrían oír y que Emmet se enfrentara a Shawn era un pensamiento con el que no podía lidiar ahora.
-Shawn, ¡en verdad me estás acosando! ¡No puedes estar aquí! ¿Por qué no entiendes que andar a mí alrededor así es peligroso? ¡Podrías terminar seriamente herido… o muerto!
-¿Por qué siempre me pides que me vaya? ¿Acaso no te da ni un poco de gusto verme?
-¡Shhh! ¡Silencio! Y ese no es el punto, de todas formas. Mis tíos te pueden escuchar. Quédate aquí un segundo por favor. Ahora vengo - él se quedó quieto como una estatua, esperando. Entré a la casa.
-¿Tía?
-¿Sí, pasa algo Nessie?
-Estaba pensando en ir a que la caverna que Emmet me dijo en la mañana. ¿Te acuerdas? ¿La que tiene muchas tortugas? Dice que es la mejor que hay en la isla y de noche se debe ver maravillosa. Espero que no haya inconveniente.
-Por supuesto que no, bebé. Puedes ir. ¿Quieres que nosotros vayamos contigo?
-No, tía Rose, se los agradezco. No quiero interrumpirles. Solo quiero mirar la luna y los arrecifes, rebotando la luz. La gente del pueblo dice que eso es asombroso. Ustedes continúen haciendo lo que hacen.
-¿Estás segura? Estábamos jugando “Twister”. Estoy aplastando a Emmet –rió.
-¡Oh no! Jamás te privaría de esa vistoria –respondí con la mejor sonrisa que pude imrpovisar. En todos estos años aprendí el sutil arte de la manipulación, como parte de mi quehacer diario. No por maldad. Es que esa era la única forma de mantener a los demás un poco a raya de mi vida y ser lo más libre posible. Aunque, debo confesar que muy dentro de mí, hallaba cierto gusto en hacerlo. También era un ser humano, no hay que olvidarlo.
-Está bien, bebé. Solo que no te vayas a tardar tanto. Tus padres nos matarían si supieran que te dejamos ir sola.
-No, Rose, no te preocupes. No tardaré. ¡Los amo! -grité con los pies ya fuera de la casa. No podía dejar que vieran a Shawn.
-¡Y nosotros a ti! –Respondió Emmet.
-¡Hey, tú! -susurré a Shawn-. Tenemos que salir de aquí. Sígueme. Tengo una coartada para estar sola unos minutos, pero nada más.
-¿Dónde me llevas?
-Al otro lado de la isla. Tuve que mentir, ¡así que apúrate!
-¿Mentiste? ¿Por...mí? -dijo sonriendo.
-No te entusiasmes demasiado con esto. ¡Sólo lo hice para pedirte que dejes esta isla inmediatamente! Ésta es propiedad privada. Por lo visto no entiendes lo que las palabras "políticamente incorrecto” significan. Significan "deja de venir sin ser invitado” Shawn. ¿Cómo demonios supiste dónde estaba?
-Te escuché hablando con tus padres. Por eso supe. Debo admitir que localizar esta pequeña isla en medio de la nada me llevó un poco más de esfuerzo.
-Te vas a meter en un gran lío si ellos se enteran. Y por favor, ¡oh por favor! ¡Deja de estar acosando a mi familia también!
-¿Les contaste sobre mí, verdad? Sé que quieren conocerme. Desde un principio te dije que mi intención era, precisamente esa. Así que aquí me tienes, haciéndotelo saber.
-¡Oh, Shawn, ya basta! ¡No te he dado ningún motivo para que me sigas! ¡Eres bastante molesto!
-Parece que te he perturbado. No me di cuenta de que te resultaba tan enajenante, me disculpo. Me iré. No tuve la intención de contrariarte. Noto que lo hago. Voy a dejarte de molestar así. Estoy muy apenado -se iba a dar la media vuelta cuando.
-¡No! –grité. ¿Por qué Nessie? ¿Por qué lo detuviste? Me recriminé.
-Fui muy grosera. Me disculpo. Pero, ¿no estarías tú un poco perturbado también, si yo me asomara así como así, espiándote y a tus parientes?
-No, de ningún modo. En realidad me sentiría muy halagado. Y de hecho, bueno, digamos que me haría bastante feliz -sonrió dejando ver su blanca dentadura. Me dejó sin aliento, pero debía disimular.
-No esperarás que crea eso, ¿verdad? ¿Piensas que soy una idiota o algo por el estilo? Creo que me estás tomando por sentada mi estimado Shawn. No soy tan joven como parezco -no, era aún más joven.
-¡De ningún modo! Renee. Solo quiero llegar a conocerte a un nivel más profundo. No me tomes a mal. Quiero que seamos muy buenos amigos -había algo en su mirada que me desconcertaba. Para nada le creí el cuento de que solo quería ser mi amigo. Sus ojos decían algo más, no estaba segura de qué era-. Realmente me encantaría poder llegar a estar contigo, como amigos, digo. ¿No considerarías, siquiera, esa pequeña posibilidad? O aunque sea ser "conocidos que se frecuentan considerablemente" –frunció un poco la nariz, en una señal pícara.
-Consideraré eso, pero solo si dejas de asechar a mi familia. Son personas realmente lindas, pero en lo que se refiere a mi protección pueden llegar a ser muy salvajes.
-Tú eres su tesoro. Y cuando te vi por primera vez, te consideré mi tesoro también.
-Shawn, no soy propiedad de nadie. Eso me ofende.
-No, no me has comprendido. Cuando me topé contigo, mi vida dio un giro radical. Solía ser un solitario. Aunque tengo a mi “familia”, siempre me ha gustado estar solo. Tú sabes, es difícil encontrar amigos entre los nuestros. Pero cuando te conocí, toda mi perspectiva cambió. Supe casi de inmediato que tú y yo podíamos ser algo así como amigos, si me permites decirlo. Eres diferente a todo lo que he conocido. Eres dulce y hermosa. Demasiado hermosa –sonrió y me sonrojé-. Tienes un corazón limpio, puro. En Europa, los vampiros tenemos que pelear por nuestras vidas. Además de tu clan no se puede contar con a nadie. Yo tengo diez años. Bueno, diez años en esta nueva vida. Desde que mi hermano Trevor me convirtió. Él y mi hermana Delilah, bueno, ellos son una especie de pareja, y necesitaban apoyo contra los otros clanes. Pueden ser apabullantes. Por eso fui creado. No hubo razón de cariño o compañía de por medio, puesto que ya se tenían el uno al otro y mi don les sirvió bien. Los ayudaba a andar precavidos. Por la vida que un vampiro ha vivido, se pueden saber sus intenciones futuras, ¿sabes?
-Eso no solo sucede con los vampiros, Shawn. Pasa con todo el mundo. Pero ¿en verdad tienes diez años de edad?
-Sí. ¿Qué edad tienes Renee? Si esa no es una invasión a tu privacidad, o una descortesía, por supuesto -dijo riendo sarcásticamente.
-Tengo diez años también.
-¿Ves? El que estemos juntos está predestinado -sonrió-, o sea, como amigos, digo -me miraba fijamente otra vez. Me ponía nerviosa, pero no de un modo malo. Solo no sabía cómo comportarme cuando estaba a con él.
-¿A qué te refieres con que los otros vampiros pueden ser abrumadores? –pregunté indiferentemente.
-Ellos matan a todo aquel que se mete en su camino. La mayoría de ellos quieren ser parte de la escolta de los Vulturi –de solo escuchar su nombre me dieron escalofríos-. Es el honor más grande que alguien de nuestra clase puede tener. Siempre nos están asediando, sobre todo cuando te rehúsas. Mis hermanos querían ser parte de el clan. Era lo que más deseaban. Pero como no tienen poderes especiales no los quisieron ahí. Bueno, Trevor puede matar vampiros con mucha facilidad. Es algo así como "su talento". Aunque solo utiliza la fuerza bruta. Delilah, en cambio, mata con su belleza. Ella es arrebatadora y totalmente letal. Pero demasiado vulgar a mi parecer. Así que me crearon y me mostraron el mundo. El único que había conocido hasta ahora. Hasta que te conocí. No tengo intenciones de ir con los Vulturi. Pero Aro está muy interesado en mis poderes. Por eso tuvimos que salir de Europa y venimos para acá. Nos persiguieron por un tiempo, pero creo que se dieron por vencido. No soy tan interesante, ¿ves? -sonrió, con una sonrisa muy contagiosa. Sentí pena por Shawn y su familia. Pensar en los Vulturi me asustaba sobremanera. Cuánto debió haber sufrido. Esos no eran vampiros, eran bestias.
-¿Entonces, sabe tu familia dónde estás ahora? –inquirí.
-No, claro que no. No sería apropiado, Renee. Saben que conocí a alguien. Pero no dije otra cosa. Como te conté, estoy solo la mayoría del tiempo. Ellos entienden completamente. Además, son  pareja. Entonces, tuve que dejarlos solos por algún rato. Puede llegar a ser bastante molesto.
-Sí, no tienes idea de cómo lo entiendo. Mis padres suelen ser muy "cariñosos" el uno con el otro, lo cual me parece lindo, pero la mayoría de las veces quisiera salir corriendo cuando lo hacen, jajá.
-Es lindo escucharte reír. Parece que no lo haces muy a menudo. Al menos no conmigo.
Me sonrojé de nuevo y continuamos. Íbamos caminando, internándonos cada vez más en la pequeña isla. Llegamos al frente de una cascada iluminada por las estrellas. El agua brillaba como diamantes. Era muy hermoso. Nos sentamos a la orilla.
-A veces me siento atrapada. Es como si estuviera en una gran jaula llena de árboles. Desearía que no fueran tan sobreprotectores conmigo, aunque tiene sus pros.
-Imagino que hacen todo lo que quieres que hagan, ¿no es así?
-¿Cómo sabes eso?
-Lo vi en el pasado de tu madre. Después de todo tu eres hija única y muy especial. Tu especie es increíblemente rara. Eso lo vi en el pasado de tu tía. La vampira delgada y hermosa.
-Alice –dije.
-Además de todo, eres una vampira bastante obstinada y un tanto terca.
-¿Obstinada? Me llamas a mi obstinada señor "te sigo a todas partes solo para conocerte" –espeté con sarcasmo.
-Jajajá. Tienes razón. Pienso que he encontrado a mi perfecta adversaria, justo ahora.
No paraba de sonrojarme. Mis mejillas parecían tomates. Jamás alguien, además de Jake, me había hecho sentirme así.
-Realmente me gusta cuando la sangre llena tus mejillas así. ¡Te hace ver asombrosa!
Estaba muy cerca ahora. Su rostro y sus labios casi rosaban los míos. Podría oler su aliento. Olía a la más dulce y deliciosa sangre que había olido alguna vez y se combinaba con su esencia; olor a flores salvajes, montañas y árboles. Movió sus labios hacia mí y entonces… me besó.
¡Era mi primer beso en la vida! Quería que fuera con Jacob, así que estaba realmente furiosa.
-Shawn -dije usando la voz más sensual que pude encontrar en mí y casi como susurrándole al oído-, si alguna vez vuelves a hacer eso sin mi consentimiento, te mataré -le empujé lo más fuerte y lejos que pude. Después de todo era mitad vampira, y aunque no poseía toda la fuerza de uno de ellos, era lo suficientemente fuerte para hacerle daño si me lo proponía. El cayó escandalosamente en la arena. Antes de que pudiera volver el rostro, ya estaba parado frente a mí de nuevo.
-¡Lo siento tanto, Renee! No pude controlarme. Fue un impulso. Lo siento en verdad, fui muy grosero -y contuvo claramente una sonrisa de júbilo.
-Ciertamente te ves como cualquier cosa, menos apenado.
-Lo siento, Renesmee, en verdad –estaba serio ahora.
-Será mejor que de verdad lo estés, Shawn. Jamás vuelvas a hacer eso -me dolía el corazón de pensar que me robó algo que siempre quise darle a Jake, con toda el alma. Mi primer beso. Sin embargo, debía confesar que me robó el aliento casi por completo. Sus labios se sintieron fríos, pero increíblemente suaves. Nunca imaginé que un beso se sintiera así. Me sacudió hasta la médula. Pero él no era Jake. Yo amaba anhelaba a Jacob Black.
-Siento mucho lo que te pasó y también lo siento mucho por tu familia. Pero ahora no quiero que estés aquí -estaba tan confundida-. Mi tío estaría muy molesto si supiera. No quiero que te lastime. ¿Por qué no regresas con tu familia? -dije con el rostro casi suplicante.
-Porque no puedo. Bueno, en realidad no quiero. Ahora que te encontré nada será lo mismo. Menos habiendo probado el dulce sabor de…
-Shawn, tengo que ser honesta contigo. Yo estoy muy enamorada de alguien. Él ha sido mi mejor y único amigo por años.
-¿Está él contigo ahora? ¿Quiero decir, ahora mismo?
-¿Lo ves acaso por algún lado? –pregunté irónicamente.
-Bueno. Si no está aquí, entonces debe haber una razón. Tal vez a él no le importas tanto.
Sus palabras me lastimaron muchísimo. Pero, tenía razón. A Jake no le importaba.
-Pero yo sí estoy aquí. Solo te pido que seamos amigos. Nada más, por el momento. Respetaré lo que sientes, pero no quiero estar lejos de ti. Prometo no tocarte si no quieres. Pero si debo decirte que estoy completamente loco por ti.
No podía ser. Me conocía desde hace solo unos días. Yo no podía… gustarle.
-Si en realidad quieres que tengamos una amistad, tienes que hacer lo que te pido. Vete. Nos volveremos a ver en Forks, con mis padres. Pero solo puedo ser tu amiga. Nada más. Lo siento. Él es mi vida. Significa todo para mí.
-¿Y tú, significas todo para él?
El corazón me dio un vuelco por un segundo. Ese fue un golpe bajo, pero lo merecía. ¿Por qué tenía que preguntarme eso? Ahora estaba sufriendo en verdad.
-Te he molestado de nuevo. Lo lamento. Él no te ama, ¿verdad?
-No, él no me ama. Pero eso no cambia la forma en que yo me siento.
-Tal vez, si te das la oportunidad, cambiarías de parecer. Vamos Renee. Solo amigos. Lo prometo -me extendió la mano y yo hizo lo mismo.
-Está bien –respondí-, solo amigos. Nada más.
-Y conoceré a tus padres tan pronto como regresemos. Quiero que estén seguros de que estarás a salvo conmigo.
-Hay sólo un problema -dije-. El hombre que viste en la casa. El hombre de piel morena. Él es un...
-Licántropo -respondió-. Lo sé. Lo vi con toda la manada. ¿Cómo  es que tu familia tiene una amistad con ellos? Son nuestros enemigos por naturaleza.
-¡No lo son! Desde que mi familia no ataca a los humanos, tenemos una unión muy fuerte. Nos queremos como familia.
-Ellos… apestan.
-Mejor detente ya. La persona de la cual estoy enamorada es uno de ellos. El líder de la manada.
-¿Estás enamorada de un hombre lobo?

martes, 23 de agosto de 2011

LUNA LLENA, CAPÍTULO 4


Capítulo 4: “La Pérdida”

Tal como pensaba, todo el mundo estaba esperándome cuando llegué a casa. Mamá, papá, Esme, Carlisle, Alice, Jas, y Jake. Incluso, la manada. También estaba ella, Leah, la chica que había robado la cosa más valiosa que he tenido en la vida; bueno, si lo mirabas desde la perspectiva correcta, no me había robado nada, porque él nunca fue mío. Aunque me hervía la sangre verla. ¿Cómo tenía las agallas para estar aquí tan campantemente? El miembro más nuevo de la manada, Corey (tan bien parecido como la mayor parte de los Quileutes, pero aún más alto), se encontraba a su lado.
Entré. Jacob caminaba de acá para allá en la sala de estar. Mi corazón casi se detuvo cuando le vi. Sólo podría pensar “Dios, ¿por qué?...”
Todavía estaba muy enojada con él pero le amaba tanto. Helo ahí. Tan hermoso. Tan único y tan prohibido.
-Hola a todos –dije con la cabeza abajo y sin muchas ganas de levantarla.
-¿Dónde demonios has estado, Ness? -Jacob gritó. Caminó hacia mí y me abrazó. Le empujé hacia atrás, casi tan rápido como vino. Me observó desconcertado
-Ese no es asunto tuyo, Jacob –dije.
-Pero si es asunto nuestro –respondió papá.
-Lo siento mucho, papá. Perdí el sentido del tiempo. Estaba leyendo en el bosque y de repente, cuando me di cuenta, ya estaba obscuro y...yo...
-No vamos a decirte nada al respecto. Nos alegramos de que estés bien y a salvo -dijo mi madre, mirando a papá y tocándole la mano para calmarlo.
-Muéstreme que estabas haciendo Renesmee -pidió Edward.
Toqué su rostro y yo le mostré lo que había hecho en aquel  momento. Bueno, en realidad evité el hecho de que Shawn estaba conmigo y la conversación que tuvimos. La verdad es que mentí. Le mostré una imagen mía, leyendo mi libro favorito, “Orgullo y Prejuicio”, de Jane Austen, en una roca. Al otro lado del bosque, como solía hacer cuando no estaba con Jake. Odiaba tener que hacer eso, pero si le mostraba lo que en realidad sucedió, él iba a enloquecer, en sentido figurado, por supuesto. Estaba segura de eso.
-¿Cómo pudiste hacernos esto Nessie? –inquirió furioso Jacob-. ¡Te estuvimos buscando toda la tarde como locos! ¿Por qué no dijiste algo? ¡Estaba tan preocupado por ti que casi me muero!
¡Detente, Jacob! -demandé-. ¡Nada pasó! Estoy perfectamente bien. Y, además ¿por qué habría de importarte lo que me suceda? -¡oh, no! Los celos, el coraje... sabía que estaba a punto de decir todo lo que no debía y me arrepentiría por ello.
-Ahh, creo que tenemos que dejarlos solos un momento –sugirió bella-, claramente necesitan hablar y, como ya estamos seguros de que Renesmee está bien, podemos irnos ahora.
-De acuerdo. Si tú lo dices - respondió papá, dirigiéndose a mi madre. Me dieron un beso y se despidieron por un instante-. Esperaremos fuera, en el bosque. Por si acaso –sabía que diría eso.
-Está bien, papá. No te preocupes más. Todo está bien.
Todo el mundo salió del cuarto en cuestión de segundos, a excepción de Leah y Corey. Lanzó una mirada furiosa a Jake. Él dijo: “Vete Leah, todo estará bien.” -Ella clavó los ojos en su rostro.
-“Es una orden” -demandó. Jacob era el macho alfa después de todo, y ella debía obedecer. Sin embargo, ¿para qué quería hablar conmigo? ¿Cuál era el punto de aquello? ¿Lastimarme más acaso? O solo averiguar lo inevitable. El hecho de que yo me alejaría de él después de ésta plática.
Leah salió. Corey fue tras ella. Él parecía ser una extensión del brazo de Leah. Estaban juntos casi todo el tiempo. Seguramente la amaba. Pobre chico, pensé. Entraría a un mundo de dolor y sufrimiento, cuando se enterara de que estaba imprimada en Jacob y que, por lo visto, Jake le correspondía.
-¿Bueno, de qué se trata todo esto, Jacob? –pregunté.
-¡Qué! ¿Cómo me puedes preguntar eso? ¡Estaba volviéndome loco aquí sin saber de ti y simplemente "se te paso el tiempo", Dios sabe dónde!
-¡Deje de actuar como si te importara Jake!
-Nessie...
-No llames así. Odio cuando me dices así –mentira total, amaba que me llamara de esa forma. Me hacía sentir especial-. Mi nombre es Renesmee. Llámame así; o Carlie, o lo que sea, menos eso.
¿Por qué? –Parecía estar en estado de shock-. Siempre te he llamado Nessie, y nunca me dijiste que te molestaba. Pude haber parado cuando quisieras.
-Deja de ser tan condescendiente conmigo. ¡No soy una niña!
-Te lo creería más si dejaras de actuar como una –resopló-. ¿Qué es lo que está pasando en realidad "Renesmee"? Dime, por favor. ¿Estás disgustada conmigo? ¿Qué hice para ponerte así?
-¡Deje de hacerte al tonto Jake! -las palabras salían como veneno de mi boca-. ¡Te escuché hablando con mi mamá esta tarde!
-¡Por qué hiciste eso! Yo… por favor, dime ¿qué fue lo que escuchaste? Renesmee, por favor.
-¡Oí todo! ¿Así que estás enamorado, no? ¿Y eso qué? ¿Pensaste acaso que podrías tenernos a las 2, así como así? ¡Jamás aceptaría eso! ¡Jamás!
-¿Enamorado de las 2? ¿De qué hablas? ¡AHh! –Exclamó sorprendido-. Creo que ya sé. Eso pasó hace mucho tiempo Ness… yo…
-¿Lo has sabido desde hace tiempo y nunca dijiste nada? ¡Pensé que éramos amigos!
-¡Lo somos! ¡Dios, estás reaccionando exactamente como temía que lo hicieras!
-¿Y cómo esperabas que reaccionara, Jacob? Mataste toda nuestra confianza desde que decidiste esconderme la verdad.
-No entiendo. ¿De qué demonios estás hablando? Pensé que estaba realmente enamorado de Bella, pero no tiene relevancia ahora. ¡Esto es totalmente estúpido! No significó nada en absoluto. ¡Fue hace como un siglo! Cuando tú llegaste todo cambió...
-¿Enamorado de Bella? ¿De qué hablas, Jacob?
-Habla con ella.
-¡Basta! ¿Qué cambió? ¿Qué podría haber cambiado desde ésta tarde? (aunque la verdad lo que quería decir era: ¿En verdad pensaste que podría soportar el hecho de que estás enamorado de Leah y no de mí? ¿Y tengo que aguantarlo como si nada hubiese ocurrido? ¡Esto era inaudito!).
-¿No te preocupaste por mis sentimientos en absoluto? ¿Pensaste que podrías tomar mi vida como algo de tu propiedad y decidir cosas sobre mí? ¿Cómo pudiste hacer eso? ¿Qué clase de monstruo eres Jacob? ¡Me siento traicionada! ¡Asqueada!
-¿Entonces, te doy... asco? -sus ojos se pusieron llorosos-. Nunca quise tomar tu vida así como algo mío. ¿Acaso no entendiste lo que significa "imprimarse" en alguien? No quise forzarte a tomar alguna decisión, por eso no dije nada.
-Sí, sé que es imprimarse. Es el tipo de amor "incontrolable" que ustedes los lobos tienen entre ustedes, ¿no? Pero no trates de justificarte. ¡Cómo pude haber pensado que tú y yo…!  ¿Cómo pudiste hacerme creer que tú me…?  ¡Te odio Jake! –estaba tan terriblemente enojada. Quería lastimarlo tanto como él me lastimaba.
-Tú ¿me odias? ¿Y a qué te refieres con la clase de amor incontrolable que nosotros los lobos? –repitió-. ¿Qué quieres decir? Creo que no entendiste lo que platiqué con Bel…
-Conocí a alguien, Jake. Él es de mi clase. Un vampiro. Y yo… le amo –no reconocía quién era esta persona que estaba hablando por mí. Ésta imbécil, no era yo. Estaba actuando increíblemente mal, pero no soportaba el dolor. Necesitaba apaciguarlo de alguna manera.
-¿Qué? ¿Cómo pudo ocurrir eso? ¡Cuándo! ¡Dónde!
Las exactas preguntas que yo me había hecho respecto a él y Leah.
No tiene importancia ahora. Tú perteneces a tú gente y yo pertenezco a la mía. ¡Tienes que apartarte de mí ahora! Esto nunca debió ser. Fue algo estúpido. Ya no puedes tener ambos mundos. ¡Vete con los que debes estar y déjame en paz!
-¿Tú ya no... me quieres? ¿En verdad ya no quieres que esté aquí?
-¡No! –las lágrimas llenaron mis ojos. Para entonces, una lágrima solitaria caía de sus ojos también. ¿Por qué estaba llorando Jacob? ¿Por una amistad? Solo era una niña tonta que trató de volar fuera de su cielo. La hija de su mejor amiga. Fuimos simplemente amigos y él estaba enamorado de ésa. Una de los suyos. Yo no significaba nada. Estaba totalmente acabada.
-¡Sabes que si me pides que me vaya tendré que hacerlo! Por favor Renesmee, reconsidéralo. Te lo suplico. ¿Estás enamorada de ese chupasangre? ¿Cómo pudo pasar esto?
-Yo pienso lo mismo. Solo vete. Ya no quiero esto Jake. No puedo vivir así.
-Nessie… ¡por favor!
-Vete, ahora -me encontraba completamente devastada.
-¡No puedo! ¡No lo haré! ¡No te dejaré! ¡Tienes que entender! No puedo estar sin… tú eres mi mejor amiga y yo… -se apoyó en el sofá, parecía que iba a desvanecerse.
-Por favor, déjeme ir -lloraba a mares-. Por favor.
-Yo… te dejaré ir por ahora, pero no podemos estar separados. Lo haré por ti, aunque siempre estaré a tu alrededor. Para siempre, si es necesario.
¡Era eso alguna clase de chiste! ¿Quería romperme el corazón viéndolo con ella?
-Cuidaré de ti. Como una hermana, si es lo que en realidad quieres. Si ese maldita sanguijuela alguna vez te lastima, ¡lo voy a matar! ¡Te lo juro! ¡Lo voy a cazar como si fuera el mismo demonio, lo juro por Dios! Ahora todo esto no tiene importancia. Ésta no es la primera vez que un vampiro roba lo más preciado. Ya no importa…
-¿Qué? –pregunté angustiada.
-Pregúntele a Bella. Ella te dirá todo lo que necesitas saber. Adiós, Ness… Renesmee. Estaré aquí cuando me necesites. Lo prometo -y se retiró.
¡No!!!  ¡Realmente lo había perdido esta vez! ¿Qué había hecho? ¡No! -me repetía a mí misma-. Pero debía que dejarlo ir. Era la única manera. Todo lo que dije tuvo un precio… y lo pagaría por el resto de mi vida. Había perdido a mi único amor. A lo único que realmente importaba para mí. Mi vida. Mi lobo... mi Jacob.
 POR MARIELA VILLEGAS R. (MARIELAH VILLERI)

CAPÍTULOS 5 Y 6 DE LUNA LLENA


Capítulo 5: “La Decisión”

—¿Qué pasó? —Bella me preguntó. Edward estaba con ella. Yo no podía dejar de llorar. No esta vez. No me importó si me veían. Estaba completamente desolada.
—¿Qué te dijo Jacob? ¿Qué te hizo Renesmee? ¡Dínoslo ahora! –exigió Edward.
—¡Nada papá! ¡No dijo nada en absoluto! ¿Está bien? ¡Quiero ser feliz y él también! ¡Simplemente, déjame ser! ¡Solo quiero estar a solas! Déjenme sola ¡por favor! —Y salí de la casa corriendo como si quisiera escapar de lo que había hecho. Obviamente me siguieron. Papá, mamá, incluso mis abuelos y mis tíos.
Llegué a nuestra casa, a nuestra cabaña pequeña. Estaban ya ahí. Fui a mi cuarto de inmediato. Ellos me dejaron. Me encontraba histérica y oí a mi mamá pidiéndole a tío Jasper que fuera a buscarme. Él lo hizo. Tocó a mi puerta. La abrí y le abracé fuertemente. Él me dio un beso en la cabeza y dijo: “Todo va a estar bien”. Comencé a sentir el cambio en mi estado de ánimo. Lloraba todavía, pero me sentía más relajada. Me puso en la cama y se sentó a mi lado. Acarició mi cabello suavemente... No noté nada más. Estaba, repentinamente dormida.


La mañana desperté sola y cuando me percaté de que todo lo ocurrido no había sido un sueño, comencé a llorar otra vez;  y esta vez no me pude detener.
Un día entero pasó. Y luego, otro. Y otro. Después de eso, una semana, sin que yo pudiera parar… no quería despertar ya. Y mucho menos poner un pie fuera. Mis padres no me molestaron en todo estos días. Mamá solo me daba la comida. Aunque no comí mucho en este tiempo, pero no preguntó nada. Solo me daba un suave beso y se alejaba. Papá también. Se los agradecí infinitamente. Ahora no era el momento de contestar sus preguntas.
¿Cómo puede cambiar la vida tan drásticamente en tan poco tiempo? ¿Cómo fue posible? Si existe un Dios, por qué estaba jugando con nosotros de esta manera? Jake era todo lo que conocía. Él fue todo lo que alguna vez quise. Y ahora no tenía nada. Absolutamente nada. Pensé que sabía hacia dónde se dirigía mi vida… pensé que iba a estar con Jake por siempre… pensé que íbamos a casarnos y a tener hijos...nuestros hijos......todo eso, había desaparecido.
Ahora no tenía destino. Toda esperanza estaba arruinada. También mi corazón. Lo único que  sabía con certeza era que todo era incierto. Mi vida estaba terminada. No me importaba morir ahora. De hecho quería morir. Sin Jake, nada valía la pena para mantenerme viva. Sin él, mi vida no tenía sentido. Sin Jacob, quería morir... pero había algo que me lo impedía: Bella y Edward estaban sumamente preocupados. No podía permitirme seguir haciéndolos sufrir así. ¡Oh, por Dios! Mi mente era una montaña rusa de sentimientos. Mi corazón se estaba hundiendo en un pozo sin fondo. Obscuro y frío.
Ese tipo de pensamientos me acosaban todo el día, como fantasmas sangrándome. Acabando con mis ganas de existir… así estuve por varias lunas. Hasta que decidí que necesitaba respirar un poco. Para eso era necesario dejar de llorar.
Debía ver a mis padres. Además, llevaba sin cazar más de una Semana. Tenía mucha sed. Estaba débil, asqueada y triste hasta el colmo del abuso. Entonces, ya no podía esperar más. Debía salir de mi tormento y enfrentarme a ellos. Aún si no quería. Tenía que. Por mis padres. Ésta iba a ser la cosa más difícil que alguna vez haría en la vida. Tenía que dejar de actuar tan infantil. Ser lo más madura posible respecto a esta situación. Jake no estaba enamorado de mí. Me quiso como una amiga y yo tenía que aceptar eso. Una persona no puede obligar a otra a amarla. Él iba a ser feliz. Entonces, yo tenía que alegrarme. No sólo eso. Yo arruiné nuestra amistad. Lo lastimé. Era obligatorio para mí, actuar como si estuviera de acuerdo con todo esta situación. Su felicidad era la primera, así es que, iba a actuar tan normal como posiblemente podría.

Al día siguiente...

          — Buenos días mamá. Papá – los besé. Me dieron un abrazo. Nos sentamos a la mesa de la cocina. Era hora de que tuviéramos nuestra conversación.
—Bueno —papá inició—, queríamos decirte que hablamos con Jacob.
-¿Ustedes ya saben? -pregunté.
-Sí, lo sabemos –Bella respondió—, y apoyaremos la decisión que tomes. Sea lo que sea que quieras para tu vida estará bien.
-Nosotros solo queremos que sea feliz bebé -dijo papá—, pero ya hemos escuchado lo que Jake tuvo que decir. Queremos oírlo de ti también. Dijo algo que me tiene muy preocupado. Algo acerca de que tú estabas enamorada de un… vampiro. ¿Es eso cierto? ¿En verdad estás enamorada?
—Por favor, Edward —mamá dijo—, este no es el momento para abrumarla con preguntas.
—No, está bien mamá —respondí—. Les mostraré que es lo que pasó en realidad.
Los tomé de las manos y les mostré lo que realmente había ocurrido. Cómo conocí a Shawn y nuestra conversación en el bosque. Solo evité la imagen de su mano tocándome y el hecho de que él se puso un poco... confianzudo conmigo.
—Quiero conocerlo —requirió Edward.
—Papá, tú lo viste. Apenas le conozco. Aun no sé si todavía está aquí. Iba de camino a Seattle.
-Pero él le preguntó si ustedes iban a volver a verse…
-Sí papá pero...
-Estoy de acuerdo con tu padre Renesmee. Si quieres estar con él, tienes que traerlo aquí para que lo conozca a la familia. A toda la familia. Sabes que nuestro mundo es muy difícil e impredecible. Hay apenas algunos cuantos vampiros honestos. Tenemos que asegurarnos de que vas a estar bien. Es nuestra obligación proteger a la familia de otro ataque. Es lo más seguro y lo más coherente que podemos hacer. ¿No estás de acuerdo?
—Ok, estoy de acuerdo. Si lo veo otra vez lo traeré aquí o casa de  Esme. Lo prometo.
—Pero, aún no has respondido lo más importante... ¿en verdad amas a este vampiro? ¿“ Shawn ”? Desde que "cumpliste" la mayoría de edad, o algo así, me cuesta mucho trabajo leer tus pensamientos porque los ocultas, lo cual no ha sido fácil –dijo Edward con un dejo de pesadumbre.
—Se trata de privacidad, papá. He aprendido a no dártelos a conocer. Puede parecerte doloroso, pero, mi mente es el único lugar en el que puedo ser libre... y la respuesta es no, no estoy enamorada de él. Pero me gusta – en verdad me gustaba. Digo, a quién en su sano juicio no le atraería el ser más atractivo de esta tierra. Pero no planeaba hacer algo al respecto. Jake era para mí aún más bello, por dentro y por fuera. Lo más importante… yo lo amaba completamente.
—¿Pero, porqué le mentiste a Jacob?
—Porque, nosotros no nos pertenecemos mamá. Él necesita estar con los de su clase. Yo… yo quiero que sea feliz.
—¿Pero, tú eres feliz? —cuestionó papá.
—Lo seré papá. Algún día lo seré.
—Aún no entiendo, hija —dijo mamá—. ¿Acaso no querías estar con Jake?
—No, mamá. No quiero estar con él –otra mentira más. Había mentido estos siete días más de lo que alguna vez lo haría en mi vida—.  Él necesita estar con aquellos a los que pertenece. Eso es lo que necesita.
—Está bien. Pero es mi mejor amigo, Renesmee. Si no quieres que le vuelva a ver, por favor, déjamelo saber. 
No, mamá. Eso lo matará. Te ama muchísimo. Eso lo sé. Pero dijo algo muy confuso cuando platicamos. Me pidió que yo te pregunte al respecto.
Ella miró a mi papá. Luego decidió contarme.
—Ya es momento de que sepas la verdad…
Me contó acerca de todo el pasado de Jacob, del de mi padre y de ella. Cómo les amó ambos y ellos la amaban a ella. Me dijo todo sobre cómo quedó destrozado el corazón de Jacob cuando le dijo que pensaba casarse con mi padre y después de todo eso, haber decidido tenerme, porque sabía que eso acabaría con su vida. Me escandalicé por completo. ¿Así es que había estado enamorado de Bella, también? ¡Demonios! ¡Qué no tenía autocontrol! Esto estaba hecho un desastre. Ahora tenía una razón más para apartarme de su lado.
-… pero cuando tú naciste todo cambió por completo —continuó mamá—. ¿Escuchaste todo lo que estuvimos hablando?
—Sí, bueno, la mayor parte. ¿Era aquello de la imprimación?
—Sí, eso. 
No quiero hablar de eso, mamá. Es demasiada información para asimilar.
—¿Pero, estabas enamorada de Jake?
¿Ahora estaba celosa de mamá? Esto tenía que parar...
-Pensé que lo estaba. La verdad es que...  fuiste tú. Siempre fuiste tú la que nos mantuvo juntos, todo ese tiempo. Eras la que estaba enamorada de él, desde antes de nacer. Al menos eso creía, hasta que me aclaraste la situación.
 Sus ojos me decían que ella sabía bien que yo estaba más que enamorada de Jake.
—¿Yo? ¿cómo?
-No sabemos… fue algo fuera de nuestro control. Como un imán.
Es por eso que nos cuesta tanto trabajo creer que ya no quieres estar a su lado. Pero no vamos a cuestionarte más. Como te dije antes, apoyaremos tu decisión.
-Lo haremos –repitió Edward.
 —Sé que él estará cerca, así es que, quiero pedir permiso para ir a isla Esme por algunos días, con Rosalie y Emmet —Emmet era mi tío favorito. Era siempre tan gracioso. Como un niño, y podía hablar con él acerca de todo. Estaba segura de que ellos me ayudarían a distraer un poco tanto maldito dolor.
—Pero están aquí bebé. Vinieron desde hace tres días para el cumpleaños de tía Rose. Le di las flores que recogiste del prado. Le gustaron muchísimo.
—Lo sé, mamá. Pero si le pido por favor que nos vayamos, lo hará. Me adora. Estoy segura de que lo hará.
Edward, ¿qué piensas?
—Si eso es lo que necesitas, anda a empacar. Hablaré con Rose, ahora. No te preocupes por nada. Vamos a encargarnos de todo –respondió papá.
Gracias ambos para entender. Los amo, muchísimo. Sé que esto es duro para ustedes también, pero, necesito asentar mis pensamientos. Quiero tratar de ser feliz. Eso es lo que haré… tratar.


Capítulo 6: “Corazón Roto” (Narrado por Bella)

-Jake, lo siento tanto. Renesmee se fue. Tomó un avión ayer para ir a isla Esme con Rose y Emmet. Esa fue su decisión. No pudimos hacer nada.
-¡Cómo pudiste dejarla hacer eso, Bella!
-Estará perfectamente a salvo allí. Y necesita algún tiempo para estar solas con sus pensamientos y aclarar sus ideas. Y no es que Emmet la dejará pensar mucho. Todo el tiempo la hace reír. Aun así, lo necesita. Tomó una decisión Jacob. Lo siento muchísimo. Entiende que no fua nada fácil saber sobre nuestro pasado.
-Ok, pero todavía no comprendo cómo cambiaron tanto las cosas. ¿Cómo conoció a ese chupasangre hijo de p...?
-¡Hey! Soy un chupasangre también, ¿recuerdas?
-Esto no se trata de ti, Bells. Solo quiero que regrese y aclarar las cosas. ¡Me estoy muriendo!
Podía ver con claridad qué tan afectado se encontraba Jake por la decisión de Renesmee. Estaba a punto de llorar. Odiaba verlo así. Le amaba mucho (como un hermano, no me malinterpreten), y verlo sufrir de esa manera me partía el alma. Incluso Edward estaba preocupado. Podía leer sus pensamientos, y las palabras “quiero morir”, eran de verdad para no dejarlo solo ni un segundo.  Quiso ver a Jacob también. Así es que estaba con nosotros, simplemente escuchando. Trataba de no intervenir. Era una situación difícil para nosotros. Después de todo, Renesmee era nuestra hija y Jake nuestro amigo.
-Sé que esto no se trata de mí, Jake, no seas tonto. ¿Qué podemos hacer para hacerte sentir mejor?
-¡No hay nada que puedan hacer, Bella! ¡No pueden hacer ni un demonio por mí!
-¡Oye, Jake! Sé cómo te sientes, pero esa no es razón para que trates a Bella de esa forma. Sé respetuoso –espetó Edward. No podía creer lo afortunada que era. Tenía la hija más hermosa y el esposo más perfecto y divino, quien me quería más que cualquier cosa en todo el mundo. Después de todos estos años, todavía me fascinaba con el sonido de su voz de terciopelo y su hermoso y perfecto cuerpo pulido. Su rostro de ángel y su piel marmórea. Concéntrate Bella, me obligué. Jacob, es la prioridad ahora.
-Lo siento. Es solo que estoy desolado. Completamente vacío. Ella es mi razón para existir. Sin Nessie no soy nadie. Mejor me muero…
-Jacob deja de hablar así. ¿Qué acaso no te preocupas por Billy? ¿O por mí? Sabes bien que no podría vivir sin ti. ¿No piensas ni un poco en nosotros?
-Lo siento. Todo importa un caraj… lo siento. Sí me importan, pero sin Renesmee… no quiero vivir así. Ella es por la que me preocupo. Te quiero y sabes cuánto, lo sabes. No me malinterpretes Ed.
-No Jake, no lo hago. Puedo leer tus pensamientos -Edward sonrió con esa sonrisa torcida que amaba tanto. ¿Cómo podía seguirme hechizando de esa forma?
-Bueno, pues entonces tienes que vivir, para ella. Aún si no está contigo, te ama. Tal vez no de la forma que tú planeaste, pero todavía se preocupa por ti. Si haces algo para lastimarte, Renesmee morirá. Depende de ti, aunque todavía no se dé cuenta. Está confundida, enojada.
-¿Qué te dijo, Bella? ¿Edward? Por favor. Les suplico que me digan algo. No puedo res… pirar, ¡no puedo pensar! ¡Me estoy muriendo ya! Cada segundo que paso sin su presencia se me va la vida un poco más. Edward tú me debes entender. Sabes lo que es perder al ser que más amas en el mundo. Te pasó. Por favor, díganme algo, cualquier cosa.
Edward se encontraba en un terrible dilema, lo podía ver en su rostro. Cuando Jake le recordó lo que había pasado aquella horrible vez que lo fui a buscar a Volterra, dio un respingo. Le lastimaba aquella memoria. Y sí, sabía exactamente por lo que Jacob pasaba. Yo también.
-Ness se preocupa por tu felicidad. Cree que debes estar con los licántropos en la Push. Le duele, pero lo cree firmemente. Eso es todo lo que te puedo decir, sin violar su confianza. Es nuestra hija y la amamos. Queremos que sea feliz. También debes serlo. Sé que tu dolor ni siquiera se asemeja en profundidad al mío cuando perdí a Bella. Sé que es mayor aún, si eso es posible. Pero debes sobrevivir. Por ambos.
-Claro que me preocupa su felicidad. Más que la mía. Quiero su bienestar tanto como quiero estar a su lado. No voy a luchar más porque estemos juntos de la forma en que algún día soñé estarlo, porque eso la hará infeliz. Si quiere estar con ese imbécil, puede tenerlo, pero no me iré por completo. Conoces mi mente Edward. Simplemente no vivo sin Renesmee. Es lo único que me sostiene a este mundo. Haría cualquier cosa por ella. También seré cualquier cosa, con tal de estar a su lado. No me importa nada más. Pero tienen que ayudarme. No entiendo por qué estaba tan enojada conmigo. Lo único que siempre he hecho es amarla con toda el alma. Dijo que asumí el control de su vida. ¡Gritó que me odia! Que era un monstruo por querer, siquiera, que estuviera conmigo, porque no éramos de la misma clase. Continuó espetando cosas como que no nos pertenecemos; que tenía que estar con mi gente; que no me preocupé por sus sentimientos. ¡Le asqueó el hecho de que me imprimara en ella! –el rostro de mi amigo era de puro y auténtico martirio-. ¿Cómo llegó a odiarme tanto? ¿Cómo puede siquiera pensar que mi vida sin la suya será felicidad? Más aún en la Push. He vivido ahí todos mis malditos años y no hay algo en el universo que se compare a estar a su lado. Creo que no merezco esto. ¡Está siendo poco razonable!
-Esa no suena como a Renesmee. Nunca ha sido egoísta o déspota o soberbia. Tiene un corazón muy noble. ¿Qué le ha ocurrido a mi bebé? –me pregunté. Realmente estaba preocupada. No podía creer que Renesmee estuviera actuando así. ¿Realmente odiaba la idea de ser pareja de Jake? No, imposible. La vi crecer. Desde muy pequeña lo llamaba “su” Jacob. Moriría por él. Quizá ese vampiro que encontró había cambiado a su forma de pensar. No, eso era muy improbable. Algo no estaba bien…
-Pero Jake no está mintiendo. Bueno, si sentí que me ocultó algunas cosas. Cuando se lo dije, solo me pidió privacidad. No podía negársela –comentó Edward-.
Renesmee sí dijo esas cosas y estaba llorando. Pero, estoy de acuerdo en que este comportamiento no es normal en ella.
-Te lo digo, ése vampiro hizo algo, estoy casi seguro. No solo me la ha robado a mí, también se las robó a ustedes. ¡No era ella!
-Pero aun así Jake, no sabemos. Renesmee no es del tipo manipulable.
-Y tenemos que respetar su decisión -Edward me respaldó-.  Además le dije que quería conocer a Shawn y…
-¿Shawn? ¿Qué clase de nombre es "Shawn"? ¡Suena tan estúpido! ¡Seguramente lo es! ¡Maldito hijo de perra!
-¡Jacob, enfócate! Por favor. Estoy tratando de decirte algo importante –recriminó Edward.
-Disculpa, suegrito de "Shawn", ¿me decía usted? –espetó socarronamente.
-¡Jacob! -estaba incontrolable. Seguía mascullando cosas para sí mismo. Caminaba por toda la sala de estar y, de vez en cuando, comenzaba a llorar como un niño, suplicándole Dios por su vida. Por su Nessie. Me rompía el corazón en mil pedazos.
-Lo siento, lo siento mucho. ¡No soporto esto! ¡El hecho de escuchar su nombre me dan ganas de arrancarme las malditas orejas!
-Como iba diciendo… -prosiguió Edward ignorando los berrinches del licántropo-, le pedí a Renesmee conocerlo y dijo que lo traería la próxima vez que lo viera. Voy a leer su mente. Y Alice evaluará cuáles son sus intenciones. Además, tenemos a  Jasper para comprobar su estado de ánimo. Así podremos ver si sus intenciones son honorables o si solamente está tratando de aprovecharse.
-¡Si esa sanguijuela trata de hacerle daño, lo voy a asesinar como a un insecto! -Jacob seguía gritando.
-No, no lo harás. Eso le haría daño a Nessie, así que no lo puedes tocar tampoco.
-¡No necesitaría de sus dos piernas para estar vivo!
-Jacob, trata de ser un poco razonable. Es la felicidad de Renesmee de la que hablamos. No me hagas escoger -tenía que hacerle entender.
-Lo sé, Bella. Sé que tienes razón, pero ¿cómo puede una persona soportar esto? Es suficiente que no me ame, puedo vivir con eso, pero no puedo vivir sabiendo que nunca me dirigirá la palabra; que no escucharé su hermosa voz llamando mi nombre de nuevo, o sentir su mano en la mía -comenzó a llorar desconsoladamente y continuó-. Basta con saber que me odie y que no soy suficiente. ¡Que solo soy un repugnante perro! Puedo vivir con todo eso. ¡No obstante, verla besándolo! ¡Verla casada con él! ¡Con sus brazos a su alrededor! ¡No puedo vivir así! ¡No puedo!
-Ni yo puedo vivir con esas imágenes en tu mente Jacob, así que ¡detente ya!  Por favor -dijo Edward.
-Estás yendo demasiado lejos, Jake. Todavía no sabemos qué es lo que pasará.
-¡Ella lo ama a Bells!
-¡No, Jake! ¡No lo ama! Aún… al menos -¡oh, por Dios! ¡Había traicionado la confianza de mi hija! Era la peor madre en el mundo ¿Por qué hice eso? Ok, si quería a Jake, y odiaba verlo sufrir pero, Renesmee era mi vida y la traicioné. ¡Fui tan estúpida! ¡Sólo hice las cosas peor! Miré a Edward con un signo de “lo lamento tanto” en la frente. Él suspiró las palabras: “No te preocupes. Hiciste lo correcto”. Lo dijo tan rápido que Jacob no se percató. De todas maneras me sentí muy mal.
Mi amigo me miró incrédulo.
-¿Qué? -se enjugó las lágrimas y comenzó a respirar. Me daba gusto, porque estaba a punto de llamar a Carlisle. Le estaba dando un ataque de pánico-. ¿De verdad no lo ama, Bella? ¿Estás segura? Dijo que sí estaba enamorada ¿Acaso me estaba mintiendo?
-Sí. Te mintió –comenté resignada-. Lo hizo para mantenerte a distancia. Pienso que dijo todo aquello para que te vayas. En serio no creo que sintiera lo que decía. Dudo que lo hiciera para lastimarte. Tal vez solo actuó como un mecanismo de defensa.
-¿Defensa de qué? ¡La amo!
-Pero nunca le dijiste nada. Me dijiste a mí. Estabas tan asustado por todo lo de tu "imprimación" en ella que no fuiste lo suficientemente valiente para decir algo al respecto, o para mostrarle tus intenciones con claridad.
-Pensé que mis sentimientos estaban más que claros.
-¿Pensaste? ¿Qué no la conoces? Renesmee es de las pocas personas que conozco que jamás dan las cosas por sentado. La ahuyentaste. Tienes que admitirlo. Como Alice me dijo en el bosque, aquel día que dejé a Edward (lo que me dolió más que a él). Vio algo en el futuro de Renesmee que la asustó, porque nunca ha podido ver su futuro. Quería contarme que pasaba. Así que fuimos a cazar y resulta que se trataba de Shawn. Del vampiro. Solo visualizó su rostro y una sombra borrosa a su costado. Supo de inmediato que se trataba de Renesmee. Esa fue la razón por la que platicamos, aunque no te quise mencionar a Shaw… al vampiro, porque no tenía importancia. Al menos no la tendría si decías lo que sentías por ella.
-¡Que no tenía importancia! No, para nada, ¡solo era el tipo que trataba de robarse al amor de mi vida! ¡Cómo pudiste, Bella!
-¡Escúchame Jacob! Necesitaba decirte que hablaras ya y eso fue precisamente lo que hice. Que le dijeras la verdad de tu imprimación y qué era lo que significaba. También necesitaba que pensaras en el ejemplo a Leah y a Corey. Todos pensamos que Leah nunca podría imprimarse en alguien, pero cuando Corey regresó de su viaje a Canadá, sucedió. Nadie sabe cómo, así fue con ustedes dos. Mi hija tenía opciones. Podría elegir sabiéndolo todo. Pero no quisiste decir nada y ya ha elegido. Ahora este desastre es imparable.
-Pero todavía hay esperanza, ¿no? Si no le ama, todavía puedo pelear por su amor. Aunque -bajó el rostro entristecido de nuevo-, Nessie escuchó lo que hablamos y a pesar de ese maldito chupasangre, no le agradó lo que oyó. Le disgustó sobremanera la idea de que yo estuviera enamorado de ella y le repugno por no ser de su clase. Yo… ya no importa, Bella…
-Tienes que aguantar. Ahora tienes que ser fuerte por los dos. Trata de ganarte su confianza de nuevo. Sí hay esperanza. Tal vez no la puedas tener como querías, pero sí pueden volver a ser amigos. No sé si lo desees. No tienes que, sin embargo, aún puedes tenerla en tu vida. Háblale y convénsela de que sean amigos de nuevo. Dile toda la verdad y tal vez acepte. ¿Podrías vivir con eso Jake?
Él no vaciló. Tenerla en su vida era la única cosa que quería, aún si el dolor de verla con Shawn lo matara. Estaría aquí. Le conocía casi tan bien como me conocía. Ya lo había hecho antes. Con… migo. Sabía que tan obstinado podía llegar a ser Jacob cuando realmente deseaba algo. Y lo que pasó en ese entonces no se comparaba en nada a lo que estaba pasando ahora. Renesmee era el amor de su existencia. Era su Nessie. Así que le haría frente a esta situación. Y Edward y yo estaríamos ahí para apoyarle, tanto como estábamos para nuestra hija.
-Sí, puedo vivir con eso, Bella.
Había fe en su rostro.
-Gracias a ambos. Aún si esa sanguijuela está ahí a su lado, reconquistaré su confianza y la apoyaré para que sea feliz. Pelearé más duro de lo que alguna vez lo hice -bostezó. No había dormido en casi dos semanas. Así es que le ofrecí permanecer en la habitación de Renesmee. Por supuesto que estuvo de acuerdo inmediatamente. Edward y yo nos marchamos a la nuestra, no sin antes despedirme con un beso en la frente. Su esencia seguía siendo molesta, pero era mi pequeño jefe Jacob, y recuerdo que cuando era humana, su aroma me parecía hermoso. Le dejamos a solas.
-¿Qué piensas de todo esto, Edward?
-Pienso que todo va a estar bien… lo soportarán. Ambos. Nessie va a ser feliz y aunque Jacob está en el infierno por el dolor que sufre, considero que también será feliz. Tarde o temprano. Es fuerte, lo sabes. Van a estar tranquilo y pues, tú y yo… estaremos muy, pero muy bien…
Edward me levantó como una pluma. Comenzó a besarme profundamente. Sus brazos eran tan suaves y a la vez tan duros a mí alrededor. Se sentían como cadenas deteniendo mi acercamiento, así que lo jalé fuertemente hacia mí y le desabotoné la camisa. Desafortunadamente, ésta no sobrevivió. Luego, me postró suavemente en el piso y pasó sus labios por todo mi cuerpo. Si fuese humana, para este momento ya no tendría aliento. Todavía llevaba puestas mis ropas hasta ese punto, aunque antes de lo que me pude percatar, las arrancó. Así es que hice lo que hago mejor en esas situaciones… le rompí los pantalones y me levanté del piso para tirarlo a la cama. Tristemente la destrozamos en mil pedazos, como por enésima vez. Estábamos haciendo muchísimo ruido. Cuando nos encontrábamos en la intimidad, simplemente no podíamos controlarnos. Sabía que íbamos a despertar a Jacob, así que sonreí y le dije a Edward con tono sensual, no usual en mi persona: “Creo que sería mejor que vayamos al bosque”. Edward respiraba pesadamente, lo cual fue gracioso porque no necesitamos el aire.
-Estoy de acuerdo contigo –me miró levantando una ceja-. ¿Pero, así? –Contemplamos nuestras siluetas desnudas. Sonrió y suspiró…
-¿Cómo puedes deslumbrarme tanto con tu figura? Eres lo más hermoso que haya visto en la vida. Simplemente no puedo aguantar estar tan cerca de ti y no poseerte -se mordió el labio inferior y esbozó una de sus más hermosas sonrisas torcidas, empujando mi cuerpo hacia él suyo de nuevo, tratando de besarme. Sus ojos me derretían, tan dorados, líquidos y hermosos como siempre, y sentí que no era capaz de detenerlo más.
-Vamos Señor Cullen. ¡Es una orden! -dije acariciándole el cuello para después mordérselo.
Me tomó en sus brazos y rompiendo la puerta delantera, salimos disparados. Nos "perdimos" en la obscuridad de la noche. Dos vampiros, amos de la obscuridad. Recorriendo cada milímetro de nuestros cuerpos y con una sola alma, nuestra alma. Como siempre. Como el resto de nuestro infinito tiempo.

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