martes, 23 de agosto de 2011

CAPÍTULOS 5 Y 6 DE LUNA LLENA


Capítulo 5: “La Decisión”

—¿Qué pasó? —Bella me preguntó. Edward estaba con ella. Yo no podía dejar de llorar. No esta vez. No me importó si me veían. Estaba completamente desolada.
—¿Qué te dijo Jacob? ¿Qué te hizo Renesmee? ¡Dínoslo ahora! –exigió Edward.
—¡Nada papá! ¡No dijo nada en absoluto! ¿Está bien? ¡Quiero ser feliz y él también! ¡Simplemente, déjame ser! ¡Solo quiero estar a solas! Déjenme sola ¡por favor! —Y salí de la casa corriendo como si quisiera escapar de lo que había hecho. Obviamente me siguieron. Papá, mamá, incluso mis abuelos y mis tíos.
Llegué a nuestra casa, a nuestra cabaña pequeña. Estaban ya ahí. Fui a mi cuarto de inmediato. Ellos me dejaron. Me encontraba histérica y oí a mi mamá pidiéndole a tío Jasper que fuera a buscarme. Él lo hizo. Tocó a mi puerta. La abrí y le abracé fuertemente. Él me dio un beso en la cabeza y dijo: “Todo va a estar bien”. Comencé a sentir el cambio en mi estado de ánimo. Lloraba todavía, pero me sentía más relajada. Me puso en la cama y se sentó a mi lado. Acarició mi cabello suavemente... No noté nada más. Estaba, repentinamente dormida.


La mañana desperté sola y cuando me percaté de que todo lo ocurrido no había sido un sueño, comencé a llorar otra vez;  y esta vez no me pude detener.
Un día entero pasó. Y luego, otro. Y otro. Después de eso, una semana, sin que yo pudiera parar… no quería despertar ya. Y mucho menos poner un pie fuera. Mis padres no me molestaron en todo estos días. Mamá solo me daba la comida. Aunque no comí mucho en este tiempo, pero no preguntó nada. Solo me daba un suave beso y se alejaba. Papá también. Se los agradecí infinitamente. Ahora no era el momento de contestar sus preguntas.
¿Cómo puede cambiar la vida tan drásticamente en tan poco tiempo? ¿Cómo fue posible? Si existe un Dios, por qué estaba jugando con nosotros de esta manera? Jake era todo lo que conocía. Él fue todo lo que alguna vez quise. Y ahora no tenía nada. Absolutamente nada. Pensé que sabía hacia dónde se dirigía mi vida… pensé que iba a estar con Jake por siempre… pensé que íbamos a casarnos y a tener hijos...nuestros hijos......todo eso, había desaparecido.
Ahora no tenía destino. Toda esperanza estaba arruinada. También mi corazón. Lo único que  sabía con certeza era que todo era incierto. Mi vida estaba terminada. No me importaba morir ahora. De hecho quería morir. Sin Jake, nada valía la pena para mantenerme viva. Sin él, mi vida no tenía sentido. Sin Jacob, quería morir... pero había algo que me lo impedía: Bella y Edward estaban sumamente preocupados. No podía permitirme seguir haciéndolos sufrir así. ¡Oh, por Dios! Mi mente era una montaña rusa de sentimientos. Mi corazón se estaba hundiendo en un pozo sin fondo. Obscuro y frío.
Ese tipo de pensamientos me acosaban todo el día, como fantasmas sangrándome. Acabando con mis ganas de existir… así estuve por varias lunas. Hasta que decidí que necesitaba respirar un poco. Para eso era necesario dejar de llorar.
Debía ver a mis padres. Además, llevaba sin cazar más de una Semana. Tenía mucha sed. Estaba débil, asqueada y triste hasta el colmo del abuso. Entonces, ya no podía esperar más. Debía salir de mi tormento y enfrentarme a ellos. Aún si no quería. Tenía que. Por mis padres. Ésta iba a ser la cosa más difícil que alguna vez haría en la vida. Tenía que dejar de actuar tan infantil. Ser lo más madura posible respecto a esta situación. Jake no estaba enamorado de mí. Me quiso como una amiga y yo tenía que aceptar eso. Una persona no puede obligar a otra a amarla. Él iba a ser feliz. Entonces, yo tenía que alegrarme. No sólo eso. Yo arruiné nuestra amistad. Lo lastimé. Era obligatorio para mí, actuar como si estuviera de acuerdo con todo esta situación. Su felicidad era la primera, así es que, iba a actuar tan normal como posiblemente podría.

Al día siguiente...

          — Buenos días mamá. Papá – los besé. Me dieron un abrazo. Nos sentamos a la mesa de la cocina. Era hora de que tuviéramos nuestra conversación.
—Bueno —papá inició—, queríamos decirte que hablamos con Jacob.
-¿Ustedes ya saben? -pregunté.
-Sí, lo sabemos –Bella respondió—, y apoyaremos la decisión que tomes. Sea lo que sea que quieras para tu vida estará bien.
-Nosotros solo queremos que sea feliz bebé -dijo papá—, pero ya hemos escuchado lo que Jake tuvo que decir. Queremos oírlo de ti también. Dijo algo que me tiene muy preocupado. Algo acerca de que tú estabas enamorada de un… vampiro. ¿Es eso cierto? ¿En verdad estás enamorada?
—Por favor, Edward —mamá dijo—, este no es el momento para abrumarla con preguntas.
—No, está bien mamá —respondí—. Les mostraré que es lo que pasó en realidad.
Los tomé de las manos y les mostré lo que realmente había ocurrido. Cómo conocí a Shawn y nuestra conversación en el bosque. Solo evité la imagen de su mano tocándome y el hecho de que él se puso un poco... confianzudo conmigo.
—Quiero conocerlo —requirió Edward.
—Papá, tú lo viste. Apenas le conozco. Aun no sé si todavía está aquí. Iba de camino a Seattle.
-Pero él le preguntó si ustedes iban a volver a verse…
-Sí papá pero...
-Estoy de acuerdo con tu padre Renesmee. Si quieres estar con él, tienes que traerlo aquí para que lo conozca a la familia. A toda la familia. Sabes que nuestro mundo es muy difícil e impredecible. Hay apenas algunos cuantos vampiros honestos. Tenemos que asegurarnos de que vas a estar bien. Es nuestra obligación proteger a la familia de otro ataque. Es lo más seguro y lo más coherente que podemos hacer. ¿No estás de acuerdo?
—Ok, estoy de acuerdo. Si lo veo otra vez lo traeré aquí o casa de  Esme. Lo prometo.
—Pero, aún no has respondido lo más importante... ¿en verdad amas a este vampiro? ¿“ Shawn ”? Desde que "cumpliste" la mayoría de edad, o algo así, me cuesta mucho trabajo leer tus pensamientos porque los ocultas, lo cual no ha sido fácil –dijo Edward con un dejo de pesadumbre.
—Se trata de privacidad, papá. He aprendido a no dártelos a conocer. Puede parecerte doloroso, pero, mi mente es el único lugar en el que puedo ser libre... y la respuesta es no, no estoy enamorada de él. Pero me gusta – en verdad me gustaba. Digo, a quién en su sano juicio no le atraería el ser más atractivo de esta tierra. Pero no planeaba hacer algo al respecto. Jake era para mí aún más bello, por dentro y por fuera. Lo más importante… yo lo amaba completamente.
—¿Pero, porqué le mentiste a Jacob?
—Porque, nosotros no nos pertenecemos mamá. Él necesita estar con los de su clase. Yo… yo quiero que sea feliz.
—¿Pero, tú eres feliz? —cuestionó papá.
—Lo seré papá. Algún día lo seré.
—Aún no entiendo, hija —dijo mamá—. ¿Acaso no querías estar con Jake?
—No, mamá. No quiero estar con él –otra mentira más. Había mentido estos siete días más de lo que alguna vez lo haría en mi vida—.  Él necesita estar con aquellos a los que pertenece. Eso es lo que necesita.
—Está bien. Pero es mi mejor amigo, Renesmee. Si no quieres que le vuelva a ver, por favor, déjamelo saber. 
No, mamá. Eso lo matará. Te ama muchísimo. Eso lo sé. Pero dijo algo muy confuso cuando platicamos. Me pidió que yo te pregunte al respecto.
Ella miró a mi papá. Luego decidió contarme.
—Ya es momento de que sepas la verdad…
Me contó acerca de todo el pasado de Jacob, del de mi padre y de ella. Cómo les amó ambos y ellos la amaban a ella. Me dijo todo sobre cómo quedó destrozado el corazón de Jacob cuando le dijo que pensaba casarse con mi padre y después de todo eso, haber decidido tenerme, porque sabía que eso acabaría con su vida. Me escandalicé por completo. ¿Así es que había estado enamorado de Bella, también? ¡Demonios! ¡Qué no tenía autocontrol! Esto estaba hecho un desastre. Ahora tenía una razón más para apartarme de su lado.
-… pero cuando tú naciste todo cambió por completo —continuó mamá—. ¿Escuchaste todo lo que estuvimos hablando?
—Sí, bueno, la mayor parte. ¿Era aquello de la imprimación?
—Sí, eso. 
No quiero hablar de eso, mamá. Es demasiada información para asimilar.
—¿Pero, estabas enamorada de Jake?
¿Ahora estaba celosa de mamá? Esto tenía que parar...
-Pensé que lo estaba. La verdad es que...  fuiste tú. Siempre fuiste tú la que nos mantuvo juntos, todo ese tiempo. Eras la que estaba enamorada de él, desde antes de nacer. Al menos eso creía, hasta que me aclaraste la situación.
 Sus ojos me decían que ella sabía bien que yo estaba más que enamorada de Jake.
—¿Yo? ¿cómo?
-No sabemos… fue algo fuera de nuestro control. Como un imán.
Es por eso que nos cuesta tanto trabajo creer que ya no quieres estar a su lado. Pero no vamos a cuestionarte más. Como te dije antes, apoyaremos tu decisión.
-Lo haremos –repitió Edward.
 —Sé que él estará cerca, así es que, quiero pedir permiso para ir a isla Esme por algunos días, con Rosalie y Emmet —Emmet era mi tío favorito. Era siempre tan gracioso. Como un niño, y podía hablar con él acerca de todo. Estaba segura de que ellos me ayudarían a distraer un poco tanto maldito dolor.
—Pero están aquí bebé. Vinieron desde hace tres días para el cumpleaños de tía Rose. Le di las flores que recogiste del prado. Le gustaron muchísimo.
—Lo sé, mamá. Pero si le pido por favor que nos vayamos, lo hará. Me adora. Estoy segura de que lo hará.
Edward, ¿qué piensas?
—Si eso es lo que necesitas, anda a empacar. Hablaré con Rose, ahora. No te preocupes por nada. Vamos a encargarnos de todo –respondió papá.
Gracias ambos para entender. Los amo, muchísimo. Sé que esto es duro para ustedes también, pero, necesito asentar mis pensamientos. Quiero tratar de ser feliz. Eso es lo que haré… tratar.


Capítulo 6: “Corazón Roto” (Narrado por Bella)

-Jake, lo siento tanto. Renesmee se fue. Tomó un avión ayer para ir a isla Esme con Rose y Emmet. Esa fue su decisión. No pudimos hacer nada.
-¡Cómo pudiste dejarla hacer eso, Bella!
-Estará perfectamente a salvo allí. Y necesita algún tiempo para estar solas con sus pensamientos y aclarar sus ideas. Y no es que Emmet la dejará pensar mucho. Todo el tiempo la hace reír. Aun así, lo necesita. Tomó una decisión Jacob. Lo siento muchísimo. Entiende que no fua nada fácil saber sobre nuestro pasado.
-Ok, pero todavía no comprendo cómo cambiaron tanto las cosas. ¿Cómo conoció a ese chupasangre hijo de p...?
-¡Hey! Soy un chupasangre también, ¿recuerdas?
-Esto no se trata de ti, Bells. Solo quiero que regrese y aclarar las cosas. ¡Me estoy muriendo!
Podía ver con claridad qué tan afectado se encontraba Jake por la decisión de Renesmee. Estaba a punto de llorar. Odiaba verlo así. Le amaba mucho (como un hermano, no me malinterpreten), y verlo sufrir de esa manera me partía el alma. Incluso Edward estaba preocupado. Podía leer sus pensamientos, y las palabras “quiero morir”, eran de verdad para no dejarlo solo ni un segundo.  Quiso ver a Jacob también. Así es que estaba con nosotros, simplemente escuchando. Trataba de no intervenir. Era una situación difícil para nosotros. Después de todo, Renesmee era nuestra hija y Jake nuestro amigo.
-Sé que esto no se trata de mí, Jake, no seas tonto. ¿Qué podemos hacer para hacerte sentir mejor?
-¡No hay nada que puedan hacer, Bella! ¡No pueden hacer ni un demonio por mí!
-¡Oye, Jake! Sé cómo te sientes, pero esa no es razón para que trates a Bella de esa forma. Sé respetuoso –espetó Edward. No podía creer lo afortunada que era. Tenía la hija más hermosa y el esposo más perfecto y divino, quien me quería más que cualquier cosa en todo el mundo. Después de todos estos años, todavía me fascinaba con el sonido de su voz de terciopelo y su hermoso y perfecto cuerpo pulido. Su rostro de ángel y su piel marmórea. Concéntrate Bella, me obligué. Jacob, es la prioridad ahora.
-Lo siento. Es solo que estoy desolado. Completamente vacío. Ella es mi razón para existir. Sin Nessie no soy nadie. Mejor me muero…
-Jacob deja de hablar así. ¿Qué acaso no te preocupas por Billy? ¿O por mí? Sabes bien que no podría vivir sin ti. ¿No piensas ni un poco en nosotros?
-Lo siento. Todo importa un caraj… lo siento. Sí me importan, pero sin Renesmee… no quiero vivir así. Ella es por la que me preocupo. Te quiero y sabes cuánto, lo sabes. No me malinterpretes Ed.
-No Jake, no lo hago. Puedo leer tus pensamientos -Edward sonrió con esa sonrisa torcida que amaba tanto. ¿Cómo podía seguirme hechizando de esa forma?
-Bueno, pues entonces tienes que vivir, para ella. Aún si no está contigo, te ama. Tal vez no de la forma que tú planeaste, pero todavía se preocupa por ti. Si haces algo para lastimarte, Renesmee morirá. Depende de ti, aunque todavía no se dé cuenta. Está confundida, enojada.
-¿Qué te dijo, Bella? ¿Edward? Por favor. Les suplico que me digan algo. No puedo res… pirar, ¡no puedo pensar! ¡Me estoy muriendo ya! Cada segundo que paso sin su presencia se me va la vida un poco más. Edward tú me debes entender. Sabes lo que es perder al ser que más amas en el mundo. Te pasó. Por favor, díganme algo, cualquier cosa.
Edward se encontraba en un terrible dilema, lo podía ver en su rostro. Cuando Jake le recordó lo que había pasado aquella horrible vez que lo fui a buscar a Volterra, dio un respingo. Le lastimaba aquella memoria. Y sí, sabía exactamente por lo que Jacob pasaba. Yo también.
-Ness se preocupa por tu felicidad. Cree que debes estar con los licántropos en la Push. Le duele, pero lo cree firmemente. Eso es todo lo que te puedo decir, sin violar su confianza. Es nuestra hija y la amamos. Queremos que sea feliz. También debes serlo. Sé que tu dolor ni siquiera se asemeja en profundidad al mío cuando perdí a Bella. Sé que es mayor aún, si eso es posible. Pero debes sobrevivir. Por ambos.
-Claro que me preocupa su felicidad. Más que la mía. Quiero su bienestar tanto como quiero estar a su lado. No voy a luchar más porque estemos juntos de la forma en que algún día soñé estarlo, porque eso la hará infeliz. Si quiere estar con ese imbécil, puede tenerlo, pero no me iré por completo. Conoces mi mente Edward. Simplemente no vivo sin Renesmee. Es lo único que me sostiene a este mundo. Haría cualquier cosa por ella. También seré cualquier cosa, con tal de estar a su lado. No me importa nada más. Pero tienen que ayudarme. No entiendo por qué estaba tan enojada conmigo. Lo único que siempre he hecho es amarla con toda el alma. Dijo que asumí el control de su vida. ¡Gritó que me odia! Que era un monstruo por querer, siquiera, que estuviera conmigo, porque no éramos de la misma clase. Continuó espetando cosas como que no nos pertenecemos; que tenía que estar con mi gente; que no me preocupé por sus sentimientos. ¡Le asqueó el hecho de que me imprimara en ella! –el rostro de mi amigo era de puro y auténtico martirio-. ¿Cómo llegó a odiarme tanto? ¿Cómo puede siquiera pensar que mi vida sin la suya será felicidad? Más aún en la Push. He vivido ahí todos mis malditos años y no hay algo en el universo que se compare a estar a su lado. Creo que no merezco esto. ¡Está siendo poco razonable!
-Esa no suena como a Renesmee. Nunca ha sido egoísta o déspota o soberbia. Tiene un corazón muy noble. ¿Qué le ha ocurrido a mi bebé? –me pregunté. Realmente estaba preocupada. No podía creer que Renesmee estuviera actuando así. ¿Realmente odiaba la idea de ser pareja de Jake? No, imposible. La vi crecer. Desde muy pequeña lo llamaba “su” Jacob. Moriría por él. Quizá ese vampiro que encontró había cambiado a su forma de pensar. No, eso era muy improbable. Algo no estaba bien…
-Pero Jake no está mintiendo. Bueno, si sentí que me ocultó algunas cosas. Cuando se lo dije, solo me pidió privacidad. No podía negársela –comentó Edward-.
Renesmee sí dijo esas cosas y estaba llorando. Pero, estoy de acuerdo en que este comportamiento no es normal en ella.
-Te lo digo, ése vampiro hizo algo, estoy casi seguro. No solo me la ha robado a mí, también se las robó a ustedes. ¡No era ella!
-Pero aun así Jake, no sabemos. Renesmee no es del tipo manipulable.
-Y tenemos que respetar su decisión -Edward me respaldó-.  Además le dije que quería conocer a Shawn y…
-¿Shawn? ¿Qué clase de nombre es "Shawn"? ¡Suena tan estúpido! ¡Seguramente lo es! ¡Maldito hijo de perra!
-¡Jacob, enfócate! Por favor. Estoy tratando de decirte algo importante –recriminó Edward.
-Disculpa, suegrito de "Shawn", ¿me decía usted? –espetó socarronamente.
-¡Jacob! -estaba incontrolable. Seguía mascullando cosas para sí mismo. Caminaba por toda la sala de estar y, de vez en cuando, comenzaba a llorar como un niño, suplicándole Dios por su vida. Por su Nessie. Me rompía el corazón en mil pedazos.
-Lo siento, lo siento mucho. ¡No soporto esto! ¡El hecho de escuchar su nombre me dan ganas de arrancarme las malditas orejas!
-Como iba diciendo… -prosiguió Edward ignorando los berrinches del licántropo-, le pedí a Renesmee conocerlo y dijo que lo traería la próxima vez que lo viera. Voy a leer su mente. Y Alice evaluará cuáles son sus intenciones. Además, tenemos a  Jasper para comprobar su estado de ánimo. Así podremos ver si sus intenciones son honorables o si solamente está tratando de aprovecharse.
-¡Si esa sanguijuela trata de hacerle daño, lo voy a asesinar como a un insecto! -Jacob seguía gritando.
-No, no lo harás. Eso le haría daño a Nessie, así que no lo puedes tocar tampoco.
-¡No necesitaría de sus dos piernas para estar vivo!
-Jacob, trata de ser un poco razonable. Es la felicidad de Renesmee de la que hablamos. No me hagas escoger -tenía que hacerle entender.
-Lo sé, Bella. Sé que tienes razón, pero ¿cómo puede una persona soportar esto? Es suficiente que no me ame, puedo vivir con eso, pero no puedo vivir sabiendo que nunca me dirigirá la palabra; que no escucharé su hermosa voz llamando mi nombre de nuevo, o sentir su mano en la mía -comenzó a llorar desconsoladamente y continuó-. Basta con saber que me odie y que no soy suficiente. ¡Que solo soy un repugnante perro! Puedo vivir con todo eso. ¡No obstante, verla besándolo! ¡Verla casada con él! ¡Con sus brazos a su alrededor! ¡No puedo vivir así! ¡No puedo!
-Ni yo puedo vivir con esas imágenes en tu mente Jacob, así que ¡detente ya!  Por favor -dijo Edward.
-Estás yendo demasiado lejos, Jake. Todavía no sabemos qué es lo que pasará.
-¡Ella lo ama a Bells!
-¡No, Jake! ¡No lo ama! Aún… al menos -¡oh, por Dios! ¡Había traicionado la confianza de mi hija! Era la peor madre en el mundo ¿Por qué hice eso? Ok, si quería a Jake, y odiaba verlo sufrir pero, Renesmee era mi vida y la traicioné. ¡Fui tan estúpida! ¡Sólo hice las cosas peor! Miré a Edward con un signo de “lo lamento tanto” en la frente. Él suspiró las palabras: “No te preocupes. Hiciste lo correcto”. Lo dijo tan rápido que Jacob no se percató. De todas maneras me sentí muy mal.
Mi amigo me miró incrédulo.
-¿Qué? -se enjugó las lágrimas y comenzó a respirar. Me daba gusto, porque estaba a punto de llamar a Carlisle. Le estaba dando un ataque de pánico-. ¿De verdad no lo ama, Bella? ¿Estás segura? Dijo que sí estaba enamorada ¿Acaso me estaba mintiendo?
-Sí. Te mintió –comenté resignada-. Lo hizo para mantenerte a distancia. Pienso que dijo todo aquello para que te vayas. En serio no creo que sintiera lo que decía. Dudo que lo hiciera para lastimarte. Tal vez solo actuó como un mecanismo de defensa.
-¿Defensa de qué? ¡La amo!
-Pero nunca le dijiste nada. Me dijiste a mí. Estabas tan asustado por todo lo de tu "imprimación" en ella que no fuiste lo suficientemente valiente para decir algo al respecto, o para mostrarle tus intenciones con claridad.
-Pensé que mis sentimientos estaban más que claros.
-¿Pensaste? ¿Qué no la conoces? Renesmee es de las pocas personas que conozco que jamás dan las cosas por sentado. La ahuyentaste. Tienes que admitirlo. Como Alice me dijo en el bosque, aquel día que dejé a Edward (lo que me dolió más que a él). Vio algo en el futuro de Renesmee que la asustó, porque nunca ha podido ver su futuro. Quería contarme que pasaba. Así que fuimos a cazar y resulta que se trataba de Shawn. Del vampiro. Solo visualizó su rostro y una sombra borrosa a su costado. Supo de inmediato que se trataba de Renesmee. Esa fue la razón por la que platicamos, aunque no te quise mencionar a Shaw… al vampiro, porque no tenía importancia. Al menos no la tendría si decías lo que sentías por ella.
-¡Que no tenía importancia! No, para nada, ¡solo era el tipo que trataba de robarse al amor de mi vida! ¡Cómo pudiste, Bella!
-¡Escúchame Jacob! Necesitaba decirte que hablaras ya y eso fue precisamente lo que hice. Que le dijeras la verdad de tu imprimación y qué era lo que significaba. También necesitaba que pensaras en el ejemplo a Leah y a Corey. Todos pensamos que Leah nunca podría imprimarse en alguien, pero cuando Corey regresó de su viaje a Canadá, sucedió. Nadie sabe cómo, así fue con ustedes dos. Mi hija tenía opciones. Podría elegir sabiéndolo todo. Pero no quisiste decir nada y ya ha elegido. Ahora este desastre es imparable.
-Pero todavía hay esperanza, ¿no? Si no le ama, todavía puedo pelear por su amor. Aunque -bajó el rostro entristecido de nuevo-, Nessie escuchó lo que hablamos y a pesar de ese maldito chupasangre, no le agradó lo que oyó. Le disgustó sobremanera la idea de que yo estuviera enamorado de ella y le repugno por no ser de su clase. Yo… ya no importa, Bella…
-Tienes que aguantar. Ahora tienes que ser fuerte por los dos. Trata de ganarte su confianza de nuevo. Sí hay esperanza. Tal vez no la puedas tener como querías, pero sí pueden volver a ser amigos. No sé si lo desees. No tienes que, sin embargo, aún puedes tenerla en tu vida. Háblale y convénsela de que sean amigos de nuevo. Dile toda la verdad y tal vez acepte. ¿Podrías vivir con eso Jake?
Él no vaciló. Tenerla en su vida era la única cosa que quería, aún si el dolor de verla con Shawn lo matara. Estaría aquí. Le conocía casi tan bien como me conocía. Ya lo había hecho antes. Con… migo. Sabía que tan obstinado podía llegar a ser Jacob cuando realmente deseaba algo. Y lo que pasó en ese entonces no se comparaba en nada a lo que estaba pasando ahora. Renesmee era el amor de su existencia. Era su Nessie. Así que le haría frente a esta situación. Y Edward y yo estaríamos ahí para apoyarle, tanto como estábamos para nuestra hija.
-Sí, puedo vivir con eso, Bella.
Había fe en su rostro.
-Gracias a ambos. Aún si esa sanguijuela está ahí a su lado, reconquistaré su confianza y la apoyaré para que sea feliz. Pelearé más duro de lo que alguna vez lo hice -bostezó. No había dormido en casi dos semanas. Así es que le ofrecí permanecer en la habitación de Renesmee. Por supuesto que estuvo de acuerdo inmediatamente. Edward y yo nos marchamos a la nuestra, no sin antes despedirme con un beso en la frente. Su esencia seguía siendo molesta, pero era mi pequeño jefe Jacob, y recuerdo que cuando era humana, su aroma me parecía hermoso. Le dejamos a solas.
-¿Qué piensas de todo esto, Edward?
-Pienso que todo va a estar bien… lo soportarán. Ambos. Nessie va a ser feliz y aunque Jacob está en el infierno por el dolor que sufre, considero que también será feliz. Tarde o temprano. Es fuerte, lo sabes. Van a estar tranquilo y pues, tú y yo… estaremos muy, pero muy bien…
Edward me levantó como una pluma. Comenzó a besarme profundamente. Sus brazos eran tan suaves y a la vez tan duros a mí alrededor. Se sentían como cadenas deteniendo mi acercamiento, así que lo jalé fuertemente hacia mí y le desabotoné la camisa. Desafortunadamente, ésta no sobrevivió. Luego, me postró suavemente en el piso y pasó sus labios por todo mi cuerpo. Si fuese humana, para este momento ya no tendría aliento. Todavía llevaba puestas mis ropas hasta ese punto, aunque antes de lo que me pude percatar, las arrancó. Así es que hice lo que hago mejor en esas situaciones… le rompí los pantalones y me levanté del piso para tirarlo a la cama. Tristemente la destrozamos en mil pedazos, como por enésima vez. Estábamos haciendo muchísimo ruido. Cuando nos encontrábamos en la intimidad, simplemente no podíamos controlarnos. Sabía que íbamos a despertar a Jacob, así que sonreí y le dije a Edward con tono sensual, no usual en mi persona: “Creo que sería mejor que vayamos al bosque”. Edward respiraba pesadamente, lo cual fue gracioso porque no necesitamos el aire.
-Estoy de acuerdo contigo –me miró levantando una ceja-. ¿Pero, así? –Contemplamos nuestras siluetas desnudas. Sonrió y suspiró…
-¿Cómo puedes deslumbrarme tanto con tu figura? Eres lo más hermoso que haya visto en la vida. Simplemente no puedo aguantar estar tan cerca de ti y no poseerte -se mordió el labio inferior y esbozó una de sus más hermosas sonrisas torcidas, empujando mi cuerpo hacia él suyo de nuevo, tratando de besarme. Sus ojos me derretían, tan dorados, líquidos y hermosos como siempre, y sentí que no era capaz de detenerlo más.
-Vamos Señor Cullen. ¡Es una orden! -dije acariciándole el cuello para después mordérselo.
Me tomó en sus brazos y rompiendo la puerta delantera, salimos disparados. Nos "perdimos" en la obscuridad de la noche. Dos vampiros, amos de la obscuridad. Recorriendo cada milímetro de nuestros cuerpos y con una sola alma, nuestra alma. Como siempre. Como el resto de nuestro infinito tiempo.

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