martes, 23 de agosto de 2011

LUNA LLENA, CAPÍTULO 4


Capítulo 4: “La Pérdida”

Tal como pensaba, todo el mundo estaba esperándome cuando llegué a casa. Mamá, papá, Esme, Carlisle, Alice, Jas, y Jake. Incluso, la manada. También estaba ella, Leah, la chica que había robado la cosa más valiosa que he tenido en la vida; bueno, si lo mirabas desde la perspectiva correcta, no me había robado nada, porque él nunca fue mío. Aunque me hervía la sangre verla. ¿Cómo tenía las agallas para estar aquí tan campantemente? El miembro más nuevo de la manada, Corey (tan bien parecido como la mayor parte de los Quileutes, pero aún más alto), se encontraba a su lado.
Entré. Jacob caminaba de acá para allá en la sala de estar. Mi corazón casi se detuvo cuando le vi. Sólo podría pensar “Dios, ¿por qué?...”
Todavía estaba muy enojada con él pero le amaba tanto. Helo ahí. Tan hermoso. Tan único y tan prohibido.
-Hola a todos –dije con la cabeza abajo y sin muchas ganas de levantarla.
-¿Dónde demonios has estado, Ness? -Jacob gritó. Caminó hacia mí y me abrazó. Le empujé hacia atrás, casi tan rápido como vino. Me observó desconcertado
-Ese no es asunto tuyo, Jacob –dije.
-Pero si es asunto nuestro –respondió papá.
-Lo siento mucho, papá. Perdí el sentido del tiempo. Estaba leyendo en el bosque y de repente, cuando me di cuenta, ya estaba obscuro y...yo...
-No vamos a decirte nada al respecto. Nos alegramos de que estés bien y a salvo -dijo mi madre, mirando a papá y tocándole la mano para calmarlo.
-Muéstreme que estabas haciendo Renesmee -pidió Edward.
Toqué su rostro y yo le mostré lo que había hecho en aquel  momento. Bueno, en realidad evité el hecho de que Shawn estaba conmigo y la conversación que tuvimos. La verdad es que mentí. Le mostré una imagen mía, leyendo mi libro favorito, “Orgullo y Prejuicio”, de Jane Austen, en una roca. Al otro lado del bosque, como solía hacer cuando no estaba con Jake. Odiaba tener que hacer eso, pero si le mostraba lo que en realidad sucedió, él iba a enloquecer, en sentido figurado, por supuesto. Estaba segura de eso.
-¿Cómo pudiste hacernos esto Nessie? –inquirió furioso Jacob-. ¡Te estuvimos buscando toda la tarde como locos! ¿Por qué no dijiste algo? ¡Estaba tan preocupado por ti que casi me muero!
¡Detente, Jacob! -demandé-. ¡Nada pasó! Estoy perfectamente bien. Y, además ¿por qué habría de importarte lo que me suceda? -¡oh, no! Los celos, el coraje... sabía que estaba a punto de decir todo lo que no debía y me arrepentiría por ello.
-Ahh, creo que tenemos que dejarlos solos un momento –sugirió bella-, claramente necesitan hablar y, como ya estamos seguros de que Renesmee está bien, podemos irnos ahora.
-De acuerdo. Si tú lo dices - respondió papá, dirigiéndose a mi madre. Me dieron un beso y se despidieron por un instante-. Esperaremos fuera, en el bosque. Por si acaso –sabía que diría eso.
-Está bien, papá. No te preocupes más. Todo está bien.
Todo el mundo salió del cuarto en cuestión de segundos, a excepción de Leah y Corey. Lanzó una mirada furiosa a Jake. Él dijo: “Vete Leah, todo estará bien.” -Ella clavó los ojos en su rostro.
-“Es una orden” -demandó. Jacob era el macho alfa después de todo, y ella debía obedecer. Sin embargo, ¿para qué quería hablar conmigo? ¿Cuál era el punto de aquello? ¿Lastimarme más acaso? O solo averiguar lo inevitable. El hecho de que yo me alejaría de él después de ésta plática.
Leah salió. Corey fue tras ella. Él parecía ser una extensión del brazo de Leah. Estaban juntos casi todo el tiempo. Seguramente la amaba. Pobre chico, pensé. Entraría a un mundo de dolor y sufrimiento, cuando se enterara de que estaba imprimada en Jacob y que, por lo visto, Jake le correspondía.
-¿Bueno, de qué se trata todo esto, Jacob? –pregunté.
-¡Qué! ¿Cómo me puedes preguntar eso? ¡Estaba volviéndome loco aquí sin saber de ti y simplemente "se te paso el tiempo", Dios sabe dónde!
-¡Deje de actuar como si te importara Jake!
-Nessie...
-No llames así. Odio cuando me dices así –mentira total, amaba que me llamara de esa forma. Me hacía sentir especial-. Mi nombre es Renesmee. Llámame así; o Carlie, o lo que sea, menos eso.
¿Por qué? –Parecía estar en estado de shock-. Siempre te he llamado Nessie, y nunca me dijiste que te molestaba. Pude haber parado cuando quisieras.
-Deja de ser tan condescendiente conmigo. ¡No soy una niña!
-Te lo creería más si dejaras de actuar como una –resopló-. ¿Qué es lo que está pasando en realidad "Renesmee"? Dime, por favor. ¿Estás disgustada conmigo? ¿Qué hice para ponerte así?
-¡Deje de hacerte al tonto Jake! -las palabras salían como veneno de mi boca-. ¡Te escuché hablando con mi mamá esta tarde!
-¡Por qué hiciste eso! Yo… por favor, dime ¿qué fue lo que escuchaste? Renesmee, por favor.
-¡Oí todo! ¿Así que estás enamorado, no? ¿Y eso qué? ¿Pensaste acaso que podrías tenernos a las 2, así como así? ¡Jamás aceptaría eso! ¡Jamás!
-¿Enamorado de las 2? ¿De qué hablas? ¡AHh! –Exclamó sorprendido-. Creo que ya sé. Eso pasó hace mucho tiempo Ness… yo…
-¿Lo has sabido desde hace tiempo y nunca dijiste nada? ¡Pensé que éramos amigos!
-¡Lo somos! ¡Dios, estás reaccionando exactamente como temía que lo hicieras!
-¿Y cómo esperabas que reaccionara, Jacob? Mataste toda nuestra confianza desde que decidiste esconderme la verdad.
-No entiendo. ¿De qué demonios estás hablando? Pensé que estaba realmente enamorado de Bella, pero no tiene relevancia ahora. ¡Esto es totalmente estúpido! No significó nada en absoluto. ¡Fue hace como un siglo! Cuando tú llegaste todo cambió...
-¿Enamorado de Bella? ¿De qué hablas, Jacob?
-Habla con ella.
-¡Basta! ¿Qué cambió? ¿Qué podría haber cambiado desde ésta tarde? (aunque la verdad lo que quería decir era: ¿En verdad pensaste que podría soportar el hecho de que estás enamorado de Leah y no de mí? ¿Y tengo que aguantarlo como si nada hubiese ocurrido? ¡Esto era inaudito!).
-¿No te preocupaste por mis sentimientos en absoluto? ¿Pensaste que podrías tomar mi vida como algo de tu propiedad y decidir cosas sobre mí? ¿Cómo pudiste hacer eso? ¿Qué clase de monstruo eres Jacob? ¡Me siento traicionada! ¡Asqueada!
-¿Entonces, te doy... asco? -sus ojos se pusieron llorosos-. Nunca quise tomar tu vida así como algo mío. ¿Acaso no entendiste lo que significa "imprimarse" en alguien? No quise forzarte a tomar alguna decisión, por eso no dije nada.
-Sí, sé que es imprimarse. Es el tipo de amor "incontrolable" que ustedes los lobos tienen entre ustedes, ¿no? Pero no trates de justificarte. ¡Cómo pude haber pensado que tú y yo…!  ¿Cómo pudiste hacerme creer que tú me…?  ¡Te odio Jake! –estaba tan terriblemente enojada. Quería lastimarlo tanto como él me lastimaba.
-Tú ¿me odias? ¿Y a qué te refieres con la clase de amor incontrolable que nosotros los lobos? –repitió-. ¿Qué quieres decir? Creo que no entendiste lo que platiqué con Bel…
-Conocí a alguien, Jake. Él es de mi clase. Un vampiro. Y yo… le amo –no reconocía quién era esta persona que estaba hablando por mí. Ésta imbécil, no era yo. Estaba actuando increíblemente mal, pero no soportaba el dolor. Necesitaba apaciguarlo de alguna manera.
-¿Qué? ¿Cómo pudo ocurrir eso? ¡Cuándo! ¡Dónde!
Las exactas preguntas que yo me había hecho respecto a él y Leah.
No tiene importancia ahora. Tú perteneces a tú gente y yo pertenezco a la mía. ¡Tienes que apartarte de mí ahora! Esto nunca debió ser. Fue algo estúpido. Ya no puedes tener ambos mundos. ¡Vete con los que debes estar y déjame en paz!
-¿Tú ya no... me quieres? ¿En verdad ya no quieres que esté aquí?
-¡No! –las lágrimas llenaron mis ojos. Para entonces, una lágrima solitaria caía de sus ojos también. ¿Por qué estaba llorando Jacob? ¿Por una amistad? Solo era una niña tonta que trató de volar fuera de su cielo. La hija de su mejor amiga. Fuimos simplemente amigos y él estaba enamorado de ésa. Una de los suyos. Yo no significaba nada. Estaba totalmente acabada.
-¡Sabes que si me pides que me vaya tendré que hacerlo! Por favor Renesmee, reconsidéralo. Te lo suplico. ¿Estás enamorada de ese chupasangre? ¿Cómo pudo pasar esto?
-Yo pienso lo mismo. Solo vete. Ya no quiero esto Jake. No puedo vivir así.
-Nessie… ¡por favor!
-Vete, ahora -me encontraba completamente devastada.
-¡No puedo! ¡No lo haré! ¡No te dejaré! ¡Tienes que entender! No puedo estar sin… tú eres mi mejor amiga y yo… -se apoyó en el sofá, parecía que iba a desvanecerse.
-Por favor, déjeme ir -lloraba a mares-. Por favor.
-Yo… te dejaré ir por ahora, pero no podemos estar separados. Lo haré por ti, aunque siempre estaré a tu alrededor. Para siempre, si es necesario.
¡Era eso alguna clase de chiste! ¿Quería romperme el corazón viéndolo con ella?
-Cuidaré de ti. Como una hermana, si es lo que en realidad quieres. Si ese maldita sanguijuela alguna vez te lastima, ¡lo voy a matar! ¡Te lo juro! ¡Lo voy a cazar como si fuera el mismo demonio, lo juro por Dios! Ahora todo esto no tiene importancia. Ésta no es la primera vez que un vampiro roba lo más preciado. Ya no importa…
-¿Qué? –pregunté angustiada.
-Pregúntele a Bella. Ella te dirá todo lo que necesitas saber. Adiós, Ness… Renesmee. Estaré aquí cuando me necesites. Lo prometo -y se retiró.
¡No!!!  ¡Realmente lo había perdido esta vez! ¿Qué había hecho? ¡No! -me repetía a mí misma-. Pero debía que dejarlo ir. Era la única manera. Todo lo que dije tuvo un precio… y lo pagaría por el resto de mi vida. Había perdido a mi único amor. A lo único que realmente importaba para mí. Mi vida. Mi lobo... mi Jacob.
 POR MARIELA VILLEGAS R. (MARIELAH VILLERI)

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