miércoles, 31 de agosto de 2011

CAPÍTULO 7, LUNA LLENA


Capítulo 7: “Esme Island” (Narrado por Renesmee)

Clavaba los ojos en el mar interminable. Era casi medianoche. Rose y Emmet estaban adentro. No quería molestarlos. Además, no podría dormir. No lo hacía desde la semana pasada. Llegué aquí hace cinco días y la única cosa en la que podía pensar era en Jacob. Estaba siendo consumida por todos estos sentimientos de tristeza y cólera. Nunca antes había experimentado semejante pesar. Para ser honestos, nunca me había sentido tan humana. Tan metida en mis pensamientos. Solía ser una chica bastante centrada y con los pies bien puestos en la tierra. Solía serlo. Parecía un adulto en mi forma de pensar y actuar (excepto por todo el rollo de los chantajitos). Pero ahora, era como si fuera una estúpida adolescente pasando por una crisis de identidad, como los personajes que leía en libros. Realmente conocía a muy pocos adolecentes. Definitivamente ninguno era mi amigo. Aparte de mi familia y la manada, no tenía a nadie más. No fui a la escuela en absoluto, por mi problema de crecimiento. Papá me enseñó en nuestra casa. Tengo que decir que era un maestro excelente. En estos diez años de la vida sabía más cosas que las que mis padres supieron alguna vez. Pero el ser niña prodigio para los estudios no me convertía en niña prodigio para la vida. Todo lo contrario. Al parecer era una reverenda idiota en cuanto a cuestiones de amor.
Disfrutaba leer. Había leído todos los clásicos y como unos mil libros más de todas las clases. Creía saber. Creía entender, pero ahora me perdía en la oscuridad. Era como una novela. Siempre critiqué a los personajes de literatura que sufrían, sin razón aparente o por cosas de amor. Como “Madame Bovari”, por ejemplo. Pensaba que era insulsa, porque todas las decisiones que tomó, la llevaron a un final horrible, solitario y trágico. Y ahora, yo era uno de esos personajes. Estaba siendo sumamente dramática. No podría ayudarme a mí misma esta vez. No analizaba mis ideas como solía hacerlo. Era una adolescente que lucía como una "mujer" de 18 y que en realidad tenía 10 años. ¡Qué desastre! Todo era tan confuso. 
Amaba tanto a Jacob. Él me enseñó el verdadero concepto de amor. Estaba herido y aislado. Deseaba más que nada en el mundo estar con él, pero aún no podía regresar. Mi mundo andaba de cabeza. Extrañaba mucho a mi familia, también. Éste era mi quinto día aquí y ya añoraba a mamá y papá. Pero sobre todo, añoraba a mi licántropo. No sabía cómo estar sin él. ¿Sería demasiado loco considerar a mi regreso ser su amiga y nada más? ¿Aún si tuviese que verlo con ella? ¿Aún si eso quebrantara mi alma completamente? No, sabía que no podría aguantar eso. Excepto que sí tenía que regresar en algún punto. ¿Qué iba a hacer? ¿Cómo iba a confrontar este martirio? Muy probablemente le diría a Jake que sí, que sí seríamos amigos, aunque eso me llevara literalmente a la muerte. Sí. Debía estar cerca de él, aún de esa manera... eso si es que me tomaba de nuevo, porque las cosas que le dije seguro lo lastimaron profundamente.
Me perdí completamente en mis razonamientos absurdos y, de la nada, una sombra apareció entre las palmeras. Me puse de pie.
-¿Rose?, ¿Emmet? –pregunté.
-No –la voz sonó familiar. Más familiar de lo que debiese.
-Es Shawn, de hecho. ¿Te asusté?
-¡Por Dios! ¿Qué haces aquí? –dije casi susurrando. Supe que mis tíos me podrían oír y que Emmet se enfrentara a Shawn era un pensamiento con el que no podía lidiar ahora.
-Shawn, ¡en verdad me estás acosando! ¡No puedes estar aquí! ¿Por qué no entiendes que andar a mí alrededor así es peligroso? ¡Podrías terminar seriamente herido… o muerto!
-¿Por qué siempre me pides que me vaya? ¿Acaso no te da ni un poco de gusto verme?
-¡Shhh! ¡Silencio! Y ese no es el punto, de todas formas. Mis tíos te pueden escuchar. Quédate aquí un segundo por favor. Ahora vengo - él se quedó quieto como una estatua, esperando. Entré a la casa.
-¿Tía?
-¿Sí, pasa algo Nessie?
-Estaba pensando en ir a que la caverna que Emmet me dijo en la mañana. ¿Te acuerdas? ¿La que tiene muchas tortugas? Dice que es la mejor que hay en la isla y de noche se debe ver maravillosa. Espero que no haya inconveniente.
-Por supuesto que no, bebé. Puedes ir. ¿Quieres que nosotros vayamos contigo?
-No, tía Rose, se los agradezco. No quiero interrumpirles. Solo quiero mirar la luna y los arrecifes, rebotando la luz. La gente del pueblo dice que eso es asombroso. Ustedes continúen haciendo lo que hacen.
-¿Estás segura? Estábamos jugando “Twister”. Estoy aplastando a Emmet –rió.
-¡Oh no! Jamás te privaría de esa vistoria –respondí con la mejor sonrisa que pude imrpovisar. En todos estos años aprendí el sutil arte de la manipulación, como parte de mi quehacer diario. No por maldad. Es que esa era la única forma de mantener a los demás un poco a raya de mi vida y ser lo más libre posible. Aunque, debo confesar que muy dentro de mí, hallaba cierto gusto en hacerlo. También era un ser humano, no hay que olvidarlo.
-Está bien, bebé. Solo que no te vayas a tardar tanto. Tus padres nos matarían si supieran que te dejamos ir sola.
-No, Rose, no te preocupes. No tardaré. ¡Los amo! -grité con los pies ya fuera de la casa. No podía dejar que vieran a Shawn.
-¡Y nosotros a ti! –Respondió Emmet.
-¡Hey, tú! -susurré a Shawn-. Tenemos que salir de aquí. Sígueme. Tengo una coartada para estar sola unos minutos, pero nada más.
-¿Dónde me llevas?
-Al otro lado de la isla. Tuve que mentir, ¡así que apúrate!
-¿Mentiste? ¿Por...mí? -dijo sonriendo.
-No te entusiasmes demasiado con esto. ¡Sólo lo hice para pedirte que dejes esta isla inmediatamente! Ésta es propiedad privada. Por lo visto no entiendes lo que las palabras "políticamente incorrecto” significan. Significan "deja de venir sin ser invitado” Shawn. ¿Cómo demonios supiste dónde estaba?
-Te escuché hablando con tus padres. Por eso supe. Debo admitir que localizar esta pequeña isla en medio de la nada me llevó un poco más de esfuerzo.
-Te vas a meter en un gran lío si ellos se enteran. Y por favor, ¡oh por favor! ¡Deja de estar acosando a mi familia también!
-¿Les contaste sobre mí, verdad? Sé que quieren conocerme. Desde un principio te dije que mi intención era, precisamente esa. Así que aquí me tienes, haciéndotelo saber.
-¡Oh, Shawn, ya basta! ¡No te he dado ningún motivo para que me sigas! ¡Eres bastante molesto!
-Parece que te he perturbado. No me di cuenta de que te resultaba tan enajenante, me disculpo. Me iré. No tuve la intención de contrariarte. Noto que lo hago. Voy a dejarte de molestar así. Estoy muy apenado -se iba a dar la media vuelta cuando.
-¡No! –grité. ¿Por qué Nessie? ¿Por qué lo detuviste? Me recriminé.
-Fui muy grosera. Me disculpo. Pero, ¿no estarías tú un poco perturbado también, si yo me asomara así como así, espiándote y a tus parientes?
-No, de ningún modo. En realidad me sentiría muy halagado. Y de hecho, bueno, digamos que me haría bastante feliz -sonrió dejando ver su blanca dentadura. Me dejó sin aliento, pero debía disimular.
-No esperarás que crea eso, ¿verdad? ¿Piensas que soy una idiota o algo por el estilo? Creo que me estás tomando por sentada mi estimado Shawn. No soy tan joven como parezco -no, era aún más joven.
-¡De ningún modo! Renee. Solo quiero llegar a conocerte a un nivel más profundo. No me tomes a mal. Quiero que seamos muy buenos amigos -había algo en su mirada que me desconcertaba. Para nada le creí el cuento de que solo quería ser mi amigo. Sus ojos decían algo más, no estaba segura de qué era-. Realmente me encantaría poder llegar a estar contigo, como amigos, digo. ¿No considerarías, siquiera, esa pequeña posibilidad? O aunque sea ser "conocidos que se frecuentan considerablemente" –frunció un poco la nariz, en una señal pícara.
-Consideraré eso, pero solo si dejas de asechar a mi familia. Son personas realmente lindas, pero en lo que se refiere a mi protección pueden llegar a ser muy salvajes.
-Tú eres su tesoro. Y cuando te vi por primera vez, te consideré mi tesoro también.
-Shawn, no soy propiedad de nadie. Eso me ofende.
-No, no me has comprendido. Cuando me topé contigo, mi vida dio un giro radical. Solía ser un solitario. Aunque tengo a mi “familia”, siempre me ha gustado estar solo. Tú sabes, es difícil encontrar amigos entre los nuestros. Pero cuando te conocí, toda mi perspectiva cambió. Supe casi de inmediato que tú y yo podíamos ser algo así como amigos, si me permites decirlo. Eres diferente a todo lo que he conocido. Eres dulce y hermosa. Demasiado hermosa –sonrió y me sonrojé-. Tienes un corazón limpio, puro. En Europa, los vampiros tenemos que pelear por nuestras vidas. Además de tu clan no se puede contar con a nadie. Yo tengo diez años. Bueno, diez años en esta nueva vida. Desde que mi hermano Trevor me convirtió. Él y mi hermana Delilah, bueno, ellos son una especie de pareja, y necesitaban apoyo contra los otros clanes. Pueden ser apabullantes. Por eso fui creado. No hubo razón de cariño o compañía de por medio, puesto que ya se tenían el uno al otro y mi don les sirvió bien. Los ayudaba a andar precavidos. Por la vida que un vampiro ha vivido, se pueden saber sus intenciones futuras, ¿sabes?
-Eso no solo sucede con los vampiros, Shawn. Pasa con todo el mundo. Pero ¿en verdad tienes diez años de edad?
-Sí. ¿Qué edad tienes Renee? Si esa no es una invasión a tu privacidad, o una descortesía, por supuesto -dijo riendo sarcásticamente.
-Tengo diez años también.
-¿Ves? El que estemos juntos está predestinado -sonrió-, o sea, como amigos, digo -me miraba fijamente otra vez. Me ponía nerviosa, pero no de un modo malo. Solo no sabía cómo comportarme cuando estaba a con él.
-¿A qué te refieres con que los otros vampiros pueden ser abrumadores? –pregunté indiferentemente.
-Ellos matan a todo aquel que se mete en su camino. La mayoría de ellos quieren ser parte de la escolta de los Vulturi –de solo escuchar su nombre me dieron escalofríos-. Es el honor más grande que alguien de nuestra clase puede tener. Siempre nos están asediando, sobre todo cuando te rehúsas. Mis hermanos querían ser parte de el clan. Era lo que más deseaban. Pero como no tienen poderes especiales no los quisieron ahí. Bueno, Trevor puede matar vampiros con mucha facilidad. Es algo así como "su talento". Aunque solo utiliza la fuerza bruta. Delilah, en cambio, mata con su belleza. Ella es arrebatadora y totalmente letal. Pero demasiado vulgar a mi parecer. Así que me crearon y me mostraron el mundo. El único que había conocido hasta ahora. Hasta que te conocí. No tengo intenciones de ir con los Vulturi. Pero Aro está muy interesado en mis poderes. Por eso tuvimos que salir de Europa y venimos para acá. Nos persiguieron por un tiempo, pero creo que se dieron por vencido. No soy tan interesante, ¿ves? -sonrió, con una sonrisa muy contagiosa. Sentí pena por Shawn y su familia. Pensar en los Vulturi me asustaba sobremanera. Cuánto debió haber sufrido. Esos no eran vampiros, eran bestias.
-¿Entonces, sabe tu familia dónde estás ahora? –inquirí.
-No, claro que no. No sería apropiado, Renee. Saben que conocí a alguien. Pero no dije otra cosa. Como te conté, estoy solo la mayoría del tiempo. Ellos entienden completamente. Además, son  pareja. Entonces, tuve que dejarlos solos por algún rato. Puede llegar a ser bastante molesto.
-Sí, no tienes idea de cómo lo entiendo. Mis padres suelen ser muy "cariñosos" el uno con el otro, lo cual me parece lindo, pero la mayoría de las veces quisiera salir corriendo cuando lo hacen, jajá.
-Es lindo escucharte reír. Parece que no lo haces muy a menudo. Al menos no conmigo.
Me sonrojé de nuevo y continuamos. Íbamos caminando, internándonos cada vez más en la pequeña isla. Llegamos al frente de una cascada iluminada por las estrellas. El agua brillaba como diamantes. Era muy hermoso. Nos sentamos a la orilla.
-A veces me siento atrapada. Es como si estuviera en una gran jaula llena de árboles. Desearía que no fueran tan sobreprotectores conmigo, aunque tiene sus pros.
-Imagino que hacen todo lo que quieres que hagan, ¿no es así?
-¿Cómo sabes eso?
-Lo vi en el pasado de tu madre. Después de todo tu eres hija única y muy especial. Tu especie es increíblemente rara. Eso lo vi en el pasado de tu tía. La vampira delgada y hermosa.
-Alice –dije.
-Además de todo, eres una vampira bastante obstinada y un tanto terca.
-¿Obstinada? Me llamas a mi obstinada señor "te sigo a todas partes solo para conocerte" –espeté con sarcasmo.
-Jajajá. Tienes razón. Pienso que he encontrado a mi perfecta adversaria, justo ahora.
No paraba de sonrojarme. Mis mejillas parecían tomates. Jamás alguien, además de Jake, me había hecho sentirme así.
-Realmente me gusta cuando la sangre llena tus mejillas así. ¡Te hace ver asombrosa!
Estaba muy cerca ahora. Su rostro y sus labios casi rosaban los míos. Podría oler su aliento. Olía a la más dulce y deliciosa sangre que había olido alguna vez y se combinaba con su esencia; olor a flores salvajes, montañas y árboles. Movió sus labios hacia mí y entonces… me besó.
¡Era mi primer beso en la vida! Quería que fuera con Jacob, así que estaba realmente furiosa.
-Shawn -dije usando la voz más sensual que pude encontrar en mí y casi como susurrándole al oído-, si alguna vez vuelves a hacer eso sin mi consentimiento, te mataré -le empujé lo más fuerte y lejos que pude. Después de todo era mitad vampira, y aunque no poseía toda la fuerza de uno de ellos, era lo suficientemente fuerte para hacerle daño si me lo proponía. El cayó escandalosamente en la arena. Antes de que pudiera volver el rostro, ya estaba parado frente a mí de nuevo.
-¡Lo siento tanto, Renee! No pude controlarme. Fue un impulso. Lo siento en verdad, fui muy grosero -y contuvo claramente una sonrisa de júbilo.
-Ciertamente te ves como cualquier cosa, menos apenado.
-Lo siento, Renesmee, en verdad –estaba serio ahora.
-Será mejor que de verdad lo estés, Shawn. Jamás vuelvas a hacer eso -me dolía el corazón de pensar que me robó algo que siempre quise darle a Jake, con toda el alma. Mi primer beso. Sin embargo, debía confesar que me robó el aliento casi por completo. Sus labios se sintieron fríos, pero increíblemente suaves. Nunca imaginé que un beso se sintiera así. Me sacudió hasta la médula. Pero él no era Jake. Yo amaba anhelaba a Jacob Black.
-Siento mucho lo que te pasó y también lo siento mucho por tu familia. Pero ahora no quiero que estés aquí -estaba tan confundida-. Mi tío estaría muy molesto si supiera. No quiero que te lastime. ¿Por qué no regresas con tu familia? -dije con el rostro casi suplicante.
-Porque no puedo. Bueno, en realidad no quiero. Ahora que te encontré nada será lo mismo. Menos habiendo probado el dulce sabor de…
-Shawn, tengo que ser honesta contigo. Yo estoy muy enamorada de alguien. Él ha sido mi mejor y único amigo por años.
-¿Está él contigo ahora? ¿Quiero decir, ahora mismo?
-¿Lo ves acaso por algún lado? –pregunté irónicamente.
-Bueno. Si no está aquí, entonces debe haber una razón. Tal vez a él no le importas tanto.
Sus palabras me lastimaron muchísimo. Pero, tenía razón. A Jake no le importaba.
-Pero yo sí estoy aquí. Solo te pido que seamos amigos. Nada más, por el momento. Respetaré lo que sientes, pero no quiero estar lejos de ti. Prometo no tocarte si no quieres. Pero si debo decirte que estoy completamente loco por ti.
No podía ser. Me conocía desde hace solo unos días. Yo no podía… gustarle.
-Si en realidad quieres que tengamos una amistad, tienes que hacer lo que te pido. Vete. Nos volveremos a ver en Forks, con mis padres. Pero solo puedo ser tu amiga. Nada más. Lo siento. Él es mi vida. Significa todo para mí.
-¿Y tú, significas todo para él?
El corazón me dio un vuelco por un segundo. Ese fue un golpe bajo, pero lo merecía. ¿Por qué tenía que preguntarme eso? Ahora estaba sufriendo en verdad.
-Te he molestado de nuevo. Lo lamento. Él no te ama, ¿verdad?
-No, él no me ama. Pero eso no cambia la forma en que yo me siento.
-Tal vez, si te das la oportunidad, cambiarías de parecer. Vamos Renee. Solo amigos. Lo prometo -me extendió la mano y yo hizo lo mismo.
-Está bien –respondí-, solo amigos. Nada más.
-Y conoceré a tus padres tan pronto como regresemos. Quiero que estén seguros de que estarás a salvo conmigo.
-Hay sólo un problema -dije-. El hombre que viste en la casa. El hombre de piel morena. Él es un...
-Licántropo -respondió-. Lo sé. Lo vi con toda la manada. ¿Cómo  es que tu familia tiene una amistad con ellos? Son nuestros enemigos por naturaleza.
-¡No lo son! Desde que mi familia no ataca a los humanos, tenemos una unión muy fuerte. Nos queremos como familia.
-Ellos… apestan.
-Mejor detente ya. La persona de la cual estoy enamorada es uno de ellos. El líder de la manada.
-¿Estás enamorada de un hombre lobo?

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