lunes, 23 de febrero de 2015

El Ángel de Hielo, Trilogía Espectral Vol. III Muy pronto...

 
En Abril... regresa la historia más intensa de Mariela Villegas R. con el tercer libro de la Trilogía Espectral, "El Ángel de Hielo". Toda la verdad será revelada... ¿Te la perderás?
Romance Paranormal.


 
Trilogía Espectral Vol. 1
Prefacio:
Mi nombre es Dominic Lestrath. Hace casi ochenta y siete años que me convirtieron en hijo de la obscuridad. Soy un vampiro. Desde que fui transformado, la eternidad ha sido una inapetente rutina a la que me he acostumbrado. Alimentarme de extraños por las noches, refugiarme de la luz del sol por las mañanas para no mostrar mi verdadera naturaleza a los mortales, y proteger a mi aquelarre de cualquier posible ataque. Nunca he amado. Mi espíritu es tan frío como mi corazón y mi cuerpo. Siendo humano, fui despreciado y maltratado hasta el punto de la agonía a manos de mi propia familia. Como inmortal, lo único que realmente amo, es el poder prescindir de sentimientos terrenales y dejarme llevar por mis instintos. No tengo ningún tipo de remordimiento por las víctimas que mis manos han tocado. Carezco de cualidades que me rediman. Soy la muerte en persona y me gusta serlo. Sin embargo, el día menos pensado, las cosas cambiarían para estrellarme en el rostro la humanidad perdida. La sed de sangre se tornaría en mi contra y la pasión se convertiría en mi alimento. Sería el día en que, por fin, mi corazón en penumbra conociera la luz.
 
 
Trilogía Espectral Vol. 2
Prefacio:
“La sinceridad a veces cobra algunas lágrimas, pero la falta de ésta destroza corazones”. La frase de Lorena Donaji turbó mi mente mientras mi corazón inmortal se deshacía en mil piezas. Había jurado adorar a mi Felinnah y lo estropeé. Las imágenes de su anatomía se estrellaban en mi alma muerta como relámpagos en una noche de lluvia. Lluvia del Cielo mezclada con fuego que me envolvía hasta desbaratarme en fragmentos que se desplomaban hacia el abismo oscuro de la penumbra eterna. Tanto dolor no era posible, ni siquiera para un ser tan desgraciado como yo. Mi cuerpo ardía con su sangre latiéndome en las venas. Era culpable de su muerte inminente. Pero también lo sería ella… Chrystal. La chica que debió protegerla y la redujo a cenizas que volaban a un lugar incierto. ¡Cómo me hubiera gustado verlo venir! Como me hubiera gustado no ser tan cobarde y apartarla del camino de la devastación. No obstante, ¿quién que haya amado con tal éxtasis podía dejar ir al objeto de su afecto sin antes aferrarse a él con garras y dientes, ya fuese por el mismo amor o por tremendo egoísmo? Cobarde, sí, lo era. Y en estos momentos lo estaba pagando con una soledad tan absoluta que parecía absurda. Las brasas consumían todo a su paso, dejándome únicamente el vacío estúpido de la esperanza incierta. No me quedaba más que purgar mi condena y atenerme a las consecuencias, ya sin ella, sin mi Felinnah. Sin la energía que logró moverme y se convertiría en algo más poderoso e inalcanzable. La pregunta era ¿qué estaría dispuesto a hacer para contener un poco el daño ocasionado? ¿Cuánto estaría dispuesto a arriesgar por salvarla? Solamente el tiempo podría responderme.
 
Y en abril del 2015...
Trilogía Espectral Vol. 3
"El Ángel de Hielo"
 
Prefacio
 
Contemplé atenta el paisaje que tenía frente a mí. Todo era muy verde. Árboles, musgo, humedad, pero se trataba de una humedad que pesaba al respirar, ensanchando mis pulmones. La percibía tan clara como el agua, la saboreaba. Luisiana no era un sitio de mi total agrado, pero tampoco estaría tan mal. No después de todo. Dominic llegó por detrás y cruzó sus potentes brazos para aferrarse a mi cuerpo que vibró momentáneamente al sentirle. Siempre tendría ese efecto en mí. Pero ¿qué tanto podría ser ese “siempre”? Sky por fin ha muerto y ya no existen más secretos a ocultar. Mis verdades están completas y el amor de mi vida, mi vampiro divino, ha luchado contra todo por liberarme. Sí, somos libres. ¡Oh! El sonido metálico de unas cadenas me provoca abrir los ojos. ¡No! ¡Dios, no! ¡Todo había sido un sueño! Damien me había secuestrado y Renatta, Dominic y Bruno me traicionaron. Tenía el corazón destrozado y una sed de venganza que no mitigaba con nada. La vida era un asco. ¡Yo era un asco! Felinnah era en realidad la que moriría y ya no habría nada a lo que aferrarse, sólo negrura. Susurré un adiós para el inmortal de mis pesares y me preparé para la estocada final.
 
 
 
 
 


No hay comentarios:

Publicar un comentario